ansiedad

Hola chic@s:

Qué tal llevais la semana? vengo con dos días de retraso, mil perdones, pero la semana pasada y este fin de semana han sido de locura. Mi peque, “cogió” la gripe y os lo podéis imaginar, como hemos estado.

Las noches han sido horribles, pobrecita mía, entre la fiebre, 7 días con fiebre y la tos que no había forma de calmarla, ha sido muy dura y no he tenido tiempo de nada, la verdad. Pero bueno, ya está mejor, ya se ha incorporado al cole, y parece que volvemos a la rutina de todos los días.

Del tema que vamos a hablar hoy, es algo, que por desgracía, está muy a la orden del día. La ansiedad. Quien más o quien menos a lo largo de su vida ha sufrido o sufrirá un ataque de ansiedad. Ahora como está la vida, hay muchísimas personas que sufren está enfermedad, que puede derivar en depresión. Para que no caigamos en esta dichosa enfermedad, he encontrado esta guía para autoayudarmos.

¿Odias sentirte como un manojo de nervios durante el día y como un búho de noche? Abandonar las preocupaciones que te rodean es difícil, pero posible. Es sencillo…

Crea un periodo para agobiarte: elige una hora y un lugar –procura que sea temprano para no llevar tus preocupaciones a la cama- y agóbiate durante 15 minutos. Todo lo que desees. Pero más tarde crea una “zona libre de agobio” y olvida todo. Si un pensamiento agobiante te aborda durante el resto del día apúntalo en un papel y revísalo en tu “hora de agobio“.

Pregúntate si el problema tiene solución: diferencia entre problemas y preocupaciones. Los problemas se pueden solucionar, las preocupaciones raramente aportan nada positivo. Consúltate si el problema tiene remedio o si simplemente es un “¿Y si…?” evítalo. Si tiene remedio, ¿puedes tú solucionarlo? Si es así haz una tormenta de ideas y apunta las posibles soluciones, anota cosas sencillas y que tú puedas hacer. Una vez que tengas un plan y lo comiences, tus preocupaciones se esfumarán poco a poco.

Acepta la incertidumbre: preocuparte solo te apartará de los buenos momentos que puede estar viviendo ahora. Y hazte esta cuestión: ¿Es posible estar seguro 100% de todo en la vida? No. Comienza encajando el hecho de que las cosas pueden ir a peor, pero no tienen por qué hacerlo. Preocúpate cuando lleguen.

Desafía a los pensamientos asfixiantes: una actitud pesimista y negativa en exceso se conoce como distorsión cognitiva. Empieza abordando tu miedo, detállalo y examínalo. Ahora tómatelo como una hipótesis, no como un hecho. Te relajará…

Ten cuidado con tu entorno: puede que sea imposible evitarlo, pero rodéate de personas solventes y positivas. Te harán ver las cosas desde otra perspectiva. De igual modo evita a personas dramáticas y elige a tus confidentes con cuidado.

Practica “mindfulness”: consiste en observar tu preocupación desde fuera, como si fuera ajena. Y luego dejarla ir. Esto se consigue con un estado de relajación en el que nos centramos exclusivamente en nuestra respiración y en el presente. Trae todo al momento actual. No pienses en otros tiempos y verás cómo las preocupaciones más superfluas se esfuman como nubes.

Espero que estos consejos os sean útiles.

Feliz semana, ya estamos a miércoles…….

Bssos