Hola chic@s:

Feliz Año!!! Qué tal los primeros días del año??? Yo estoy de vacaciones estos días, descansando!!, bueno mejor dicho disfrutando de las niñas :-).

Este sábado vienen los Reyes Magos, una noche especial para los niñ@s y los no tan niñ@s jajajaja. Mis pequeñas están nerviosísimas y contando las días. Lo peor es que cada dos por tres están cambiando regalos de la carta…… son los nervios.

Este año, como todos, se han pedido un montón de muñecas, sobre todo de sus queridas Monster High, pero Lucia también se ha pedido un libro de lectura, sin tener que convencerla mama de ello. No es una gran lectora, le aburre mucho leer, es muy buena en matemáticas, me ha salido de ciencias en lugar de letras….

He encontrado este artículo, bastante interesante,  para fomentar el hábito de la lectura en los niñ@s.

Muchas veces se ha considerado que un niño sabe leer porque pronuncia una frase escrita. A los seis o siete años aproximadamente, comienza a utilizar un código, pero le hará falta tiempo para saber utilizarlo realmente. Porque saber leer es apropiarse del texto: elegir la lectura, leer rápidamente, ser capaz de servirse del texto para algo, hablar del mensaje, completarlo y ampliarlo con otras lecturas.

– Un niño de siete años no digiere cualquier libro. Si no comprende lo que lee, no desarrollará una auténtica actividad de lector.

– El lector principiante necesita un texto a la medida de sus capacidades, adaptado a su sensibilidad, que tenga en cuenta su lenta progresión.

– La lectura-placer es un magnífico entrenamiento para entender y apreciar los libros de texto. Y los libros de texto sugieren aficiones y otras lecturas.

– Hay que dejar al niño elegir las lecturas. Si no termina un cuento, tal vez no sea por pereza o inconstancia, sencillamente se ha equivocado en la elección. Tendrá muchas oportunidades en su vida escolar y familiar para encontrar temas interesantes.

– Para acompañar a un lector que empieza, es preciso conocer sus gustos. Animales, brujas, la prehistoria… La propuesta debe ser amplia y variada. Si un niño está fascinado por un tema, decidirá voluntariamente detenerse en comprender el texto, ayudado por las imágenes.

– Al principio conviene seguir leyéndole los textos, porque su lectura es dificultosa y lenta y puede acabar cortando la comunicación.

– No se debe confundir la lectura escolar, que es un ejercicio de progresión, y la lectura-placer. En la lectura-placer se puede equivocar, interpretar mal el sentido. No importa. Él solo se corregirá.

– La cita periódica y puntual con la lectura-placer es muy positiva.

– Libros, revistas, cómics. La calidad es lo importante.

La recompensa del placer de leer

Leer demanda un esfuerzo y es preciso recibir una recompensa. Hay muchas formas de entrar en la lectura. Se lee para:

– Instruirse y aprender
– Crecer
– Pasar un buen rato
– Pensar y reflexionar
– Viajar
– Conocer otras formas de pensar
– Afirmar la personalidad
– Relajar tensiones
– Informarse

Que os traigan muchas cosas los Reyes Magos…..

Bssos