Hola chic@s:

Estoy harta de estos bichillos que aparecen en el suelo del baño y en el de la cocina en cuanto llega el calor. Me dan mucho asco y durante el verano siempre tengo mas de un habitante. :-(. El otro día el primero de la temporada en el suelo de la cocina, menudo susto me lleve al barrer, jajajajaja. Así que, he buscado por la red la manera de acabar con ellos, os cuento como:

Algunos insectos vienen de visita a casa… y deciden quedarse. En verano, la presencia en las viviendas de algunos bichitos se hace especialmente notable. Hormigas, cucarachas y moscas son los más conocidos; pero también lo son esos que llamamos “pececillos de plata”.

Su nombre científico es Lepisma saccharina . Es de color gris plateado; mide 12mm de largo; su cuerpo es alargado y angulado con tres largas cerdas al final al abdomen; no tiene alas; tiene unas largas antenas; y los adultos viven de 1 año a 3 años.

Como explican los expertos de la empresa de plagas Rentokil, estos “pececillos” se alimentan de casi toda la materia orgánica que encuentran a su paso, en especial del almidón, del azúcar, de restos de tejidos, de la celulosa del papel e incluso de restos de piel humana.

Su hábitat ideal es la humedad y no les gusta la luz. Por eso es normal verlos en cuartos de baño. Acostumbran a salir cuando movemos muebles: saben que es un lugar de sombra y suelen instalarse ahí. También es habitual verlos en los zócalos del suelo, los marcos de las puertas , porque se alimentan de silicona.

Los lepismas pueden ser una visita indeseada, pero son totalmente inofensivos, no producen picaduras y son tan rápidos corriendo como reproduciéndose.

Cómo evitar los “pececillos de plata”

Hay una serie de pautas que nos pueden servir para reducir el número de lepismas, pero nunca eliminarlos; siempre habrá aunque no los veamos.

  • Lo primero es verificar que en la casa no haya ningún tipo de problema de humedad o goteras.
  • Limpiar bien el piso a menudo para eliminar los restos de comida, hilos de ropa y restos de nuestra propia piel muerta (pelusas y demás).
  • Sellar todas las grietas o agujeros que hay entre las racholas, en las esquinas, en los marcos de las puertas , en las luces de los techos, etc.
  • Para tapar las grietas habrá que usar cemento y no silicona, que sería como alimentarlos.

Acabar pues con los pececillos de plata es harto difícil. Los expertos recomiendan rociarlos con alcohol etílico y hacerlo también en el nido, si somos capaces de encontrarlo (estará siempre en lugar oscuro y húmedo).

En todo caso, un pesticida químico (diluido en agua) repartido por los rincones de la casa (especialmente detrás de los sanitarios del baño y bajo la madera) puede acabar con casi todos. También puede valer el ácido bórico, un polvo blanco (inofensivo para las personas) que esparciremos por esquinas, rincones y grietas.

Pasados unos días, y de modo preventivo, podemos colocar bolsas con un desecante (del tipo silica gel). Absorberá la humedad creando un hábitat que evitarán los lepismas.

Bssos.