Hola chic@s:

Ya viene el buen tiempo, aunque más bien nunca se ha ido, porque llevamos un invierno muy light, pero bueno el solecito se nota que va calentando más y podemos salir con los niños al parque, de paseo, a montar en bici, etc…., hacer un montón de actividades al aire libre. Pero claro, todo esto conlleva más caídas de los peques, así que, aquí os dejo las heridas más comunes que se suelen hacer los niños y consejos para curar una herida. 🙂

Las heridas más frecuentes y también las menos graves son las erosiones, que son desprendimientos de las capas superficiales de la piel que dejan al descubierto vasos sanguíneos de pequeño calibre, y como consecuencia producen una hemorragia capilar.

Estas heridas son típicas de rodillas raspadas o de codos pelados. En los niños, las caídas accidentales se manifiestan, sobre todo, en las zonas más prominentes del cuerpo como los brazos o las piernas.

Si es superficial

Lo primero que debes hacer, tras comprobar que la herida no reviste gravedad, es lavarte bien las manos con agua y jabón. Después lava la herida, sin frotar, con jabón suave y agua templada. Asegúrate de que la herida ha quedado limpia y libre de partículas, que podrían provocar infección y formación cicatrices. Si es necesario deja el agua correr sobre la herida durante unos minutos.

Aplica un antiséptico y seca la piel de alrededor de la herida.

Si es profunda

Presionar la herida con un paño limpio o  venda esteril. Si el corte no es muy importante, el sangrado debería parar en unos minutos. Entonces lava la herida con agua y jabón. Si el agua no ha sido suficiente  para eliminiar la suciedad o arena que haya podido quedar incrustada, utiliza una venda para retirar las pequeuñas partículas que queden adheridas.

Si se ha clavado un pedazo de cristal u otro objeto, no trates de extraerlo de la herida. Puede estar evitando una hemorragia mayor y al sacarlo puede empeorar.

Si el niño sangra mucho eleva la zona del sangrado por encima del nivel del pecho para reducir el flujo sanguíneo y presiona firmemente la herida con una venda, hasta que se detenga la hemorragia. Coloca un vendaje sobre la herida, sin apretarlo mucho, ya que probablemente esa zona se hinchará.

El vendaje deber ser revisado diariamente. En caso de que esté húmedo o sucio debe cambiarse. Una vez que este curada la herida aplica protector solar con factor 15 para evitar la formación de cicatrices.

Bssos.