Hola chic@s:

Mañana es víspera de Reyes, un día lleno de emociones, nervios y diversión. Sus Majestades, los Reyes de Oriente, ya tienen cargados sus camellos de regalos para repartir a todos los niños del mundo. Seguro que más de un niñ@ recibirá este año como regalo, una mascota, por eso me ha parecido interesante transcribiros este artículo, para que tengamos en cuenta lo que significa regalar un animal y se lo transmitamos a nuestros hij@s.

No se abandona a un amigo

Si regalas un animalito a tu hijo por Navidad, ten conciencia absoluta de los compromisos y responsabilidades que deberás tener con él.

Se debe inculcar a los niños que a los amigos no podemos ni debemos abandonarles en circunstancia alguna, ni por ejemplo, cuando tenemos que ir de viaje de vacaciones y no tengamos con quién dejarlos. Antes de decidir tener una mascota y convivir con ella, hay que tener claro cuáles son las obligaciones en cuanto a su cuidado y protección. Abandonarlos, jamás.

Los cuidados que necesitan las mascotas

Las mascotas necesitan de cuidado al igual que cualquier niño. A los perros, por ejemplo, hay que sacarlos a pasear dos o tres veces al día, bañarlos una vez al mes, vacunarlos, llevarlos al veterinario, alimentarlos y cambiarles el agua, cepillarles el pelaje cada semana, aplicarles repelentes insecticidas, desparasitarlos cada tres o cuatro meses, etc. Parece un trabajo excesivo pero teniendo en cuenta que una mascota puede ser algo muy gratificante tanto para los niños como para toda la familia, y que es un ser vivo, merecen la pena.

Un perro es como un tener un hijo. Cuánto más le das, más tendrás a cambio. Estas pequeñas criaturas son capaces de cambiar la vida de una familia. No me refiero a los compromisos que tenemos que cumplir, y sí a los valores que ellas enseñan, día tras día, a mi pareja, a mi hija y a mí. Así que, como “madre” de un perro, si regalas un perro a tu hijo, piensa mucho. Una vez tengan a un perro en vuestra casa, ya no puede haber vuelta atrás.

Feliz día de Reyes