Hola chic@s:

Ahora que nadie me oye os confieso que con las prisas y carreras de todas las mañanas, en lo que menos pienso es en maquillarme para ir a trabajar, eso si, en cuanto llego al trabajo, despues de mi café al baño que me voy a pintarme el ojo jajajaja. Me gusta estar maquillada, no mucho, pero si darle un poco de alegría a la cara y más yo que soy super blanca de piel, y que recien levantada de la cama y con la cara lavada, mas bien asusto 🙂

Lo que si es importante mantener una buena imagen en el trabajo, el aseo personal es fundamental. Aquí os dejo unos consejos para estar siempre impecable en el trabajo.

  • ANTE TODO, DISCRECIÓN: Quieres impresionar a tus clientes, compañeros o  inversores con la mejor imagen posible, pero impresionar no significa abrumar, así que desde ya olvida el maquillaje nocturno, sexy, y los perfumes invasivos. Aquí lo que prima es la discreción y la clase. No quieras captar atención en nada que no sea lo que estás vendiendo o gestionando.
  • PERFUMES: Evita perfumes muy cargantes y, por encima de todo, intenta no oler a tabaco.
  • LAS UÑAS: En reuniones de negocios o consultas con clientes tiendes a moverlas mucho y se convierten en centro de atención: nada de largos excesivos, brillantitos pegados o esmaltes de uñas de colores que no sean neutros… ¡ni mucho menos tips con dibujos o estampado de leopardo!
  • PEINADO: Recurre a un peinado que no te tape parte de la cara y que no tengas que estar tocando. ¡Ojo con los complementos! Una diadema demasiado llamativa puede distraer la atención de lo que estás hablando.
  • MAQUILLAJE: Tanto el look como los colores elegidos deben ser diurnos. La luz artificial de las oficinas es matadora, así que atención a los correctores demasiado blancos o a los trazos de lápiz demasiado negros. Eso sí, ni hablar de ir con la cara lavada. Sólo las pieles jóvenes e impolutas resisten una reunión cara a cara sin nada de maquillaje. El aspecto cansado puede dar al traste con tu mejor argumento comercial.

Bssos