Hola chic@s:

Que poquito me queda para irme a la playita, que ganas tengo, estar tumbada al sol, bañarme con mis peques y verlas jugar y hacer castillos de arena con su papa. 🙂

Este año nos iremos a la zona de Levante. Allí las playas son estupendas, bueno como en toda la costa española, eso sí el agua esta mas calentita que el Cantábrico, en mi querida Asturias.

Desde bien pequeñita a Lucia le ha encantado estar jugando con la arena de la playa. Se pasa todo el rato con su papa haciendo figuras, castillos, juegos….. Recuerdo un año, tendría Lucia 3 añitos, yo estaba embarazada de Carla, y claro eso de tirarme en la arena a hacer castillos era misión imposible con la barriga que tenía de 8 meses y a mi marido se le ocurrió hacer un coche en la arena, bueno menudo coche le salió, vamos con ese hubiera ganado Alonso todos los años el mundial jajajajaja.

Jugar con el agua y la arena es una buena oportunidad para que los niños estén en contacto con la naturaleza.

Aparte de educar, el juego con agua y arena es beneficioso para los niños muy agitados. Este tipo de juego, generalmente, puede tener un efecto tranquilizador sobre los niños. Les ayudará a concentrarse, compartir, serenarse; sólo hay que tener cuidado para que los más pequeños no intenten llevarse la arena a la boca. Por tanto, tratándose de niños menores de tres años, el juego tiene que estar bajo la vigilancia de un adulto.

En el caso de que no podáis ir a la playa o a un parque, ya existe en el mercado las cajas de arena para una interacción social temprana. Basta con que invitéis a algunos amigos de vuestro hijo para que trabajen juntos en la construcción de su imaginación. Las sensaciones que sentirán ya les valdrán. 🙂

Felices Vacaciones….

Bssos