Hola chic@s:

¿Por qué hacer dieta nos pone de mal humor? Porque restringe o prohíbe alimentos, porque sólo permite comer cantidades pequeñas, porque puede provocar alguna carencia nutricional… Son varias las razones que explican por qué algunas estrategias para perder peso a través de la alimentación modifican –para mal– el estado de ánimo, o lo que es lo mismo, por qué intentar adelgazar deprime. 🙁

Comer de forma saludable ayuda a mantener un buen estado físico y emocional. La comida sana ayuda mejorar el humor. De hecho, está demostrado que una persona que consume demasiadas grasas saturadas, presentes en platos precocinados, o carnes de cocina rápida tiene más riesgo de tener estados depresivos y de ansiedad.

Así, una persona que sigue una alimentación rica en vitaminas, minerales, en ácidos grasos esenciales, hidratos de carbono, y otros nutrientes, tiene más energía y bastante mejor humor. 🙂

Igualmente, un exceso de azúcar lleva a la dependencia de este alimento y a estados de fatiga, porque el cuerpo pide cada vez más cantidad de este glucosa para poder seguir funcionando.

La clave, personalizar la dieta

Si un régimen nos hace pasar hambre, nos cuesta mucho sacrificio seguirlo, es incompatible con nuestra forma de vida o incluye alimentos que odiamos, es normal que nos irrite, nos frustre y que, al final, nos lleve a abandonarlo.

El secreto para que una dieta funcione es adaptarla a los gustos, a los hábitos de vida y a las circunstancias personales de cada uno.

Fíjate en que los alimentos que incluye la dieta son de tu agrado o que, si no te gustan, puedes sustituirlos por otros de propiedades similares. Y es que los menús cerrados no suelen ser muy fáciles de seguir.

Bssos