Hola chic@s:

La sexualidad es una cosa natural en los seres humanos, una función como tantas otras, como comer, caminar, leer, estudiar, etc. Y como tal, debe ser un tema tratado con naturalidad, honestidad, cariño, y teniendo su propio espacio dentro del proceso educacional del niño.

Cada vez desde más pequeños, en las escuelas enseñan a los niños el  tema de la sexualidad. Al principio choca oir a un niña de 3 años  llamar  a su aparato genital como Bulba o pene en el caso de los niños.  😉

Los caminos que llevan al conocimiento de su propio cuerpo, de sus  sensaciones, etc., no siempre son los más adecuados para los niños.

Hoy día, las interferencias en este proceso de aprendizaje hacen con que el niño esté, cada vez más temprano, expuesto a unas manifestaciones severas, y en muchos casos incomprensibles, de la sexualidad.

El culto a la belleza, al físico y la seducción, en los medios de comunicación, no distinguen la edad de su público. Hay un abuso de las manifestaciones sexuales, al cual los niños están indiscriminadamente expuestos. Los contenidos sexuales pueden acelerar las manifestaciones de los niños en el tema de la sexualidad, considerando que ellos aprenden imitando lo que ven de sus padres, de la televisión, out-doors, de bailes y ropas eróticas de moda, etc. Las malas influencias conceden nociones equivocadas y perjudiciales al niño.

Somos nosotros los padres los que debemos de ejercer el papel de filtro de las informaciones y a ayudar a los niños a descubrir la sexualidad. Es necesario crear y mantener un canal abierto de comunicación con los hijos, espacios de discusión y de intervención sobre lo que es correcto y lo que no, relacionados a todos los temas, y en especial a la sexualidad.

Bssos