Hola chic@s:

Época de virus, eh?, que horror cuando les ves a los enan@s con la “vela colgando”, hay que echarse a temblar. He encontrado esta información, espero que os sirva de utilidad.

El catarro de vías altas, llamado rinofaringitis, es una infección producida por virus, que se transmite de persona a persona a través de la saliva y los mocos o por objetos contaminados.

La congestión nasal, los estornudos, la tos y los mocos son los síntomas más frecuentes.

Los mocos son transparentes, como agua, al principio y después se vuelven de color amarillo o verde; esto es normal y no significa que haya que dar antibióticos. También puede tener dolor de garganta, sobre todo al toser, así como dolor de cabeza. La fiebre, que puede ser alta, no suele durar más de 72 horas (3 días). Es normal que coma menos de lo habitual. 🙁

El tratamiento consiste en aliviar los síntomas. No existe ningún fármaco que lo cure. Los antibióticos son totalmente ineficaces contra los virus que producen los catarros. Su uso se reserva a los casos en los que existen complicaciones (otitis, sinusitis, neumonía, etc.) y siempre bajo indicación de su pediatra. ¿Qué hacer para aliviar los síntomas?

– Ofrecer agua sin gas con frecuencia. Si toma pecho, darle más a menudo.
– Poner 2 ó 3 gotas de suero fisiológico en cada orificio nasal, si el moco es espeso,      especialmente 15 minutos antes de cada comida y antes de ir a dormir.
– Sacar los mocos inmediatamente después de poner el suero. Existen dispositivos en la farmacia para tal fin.
– Si el niñ@ es mayor deberá sonarse con frecuencia.
– En caso de fiebre, dar un antitérmico. La dosis depende del peso.

La tos

La tos es un mecanismo de defensa beneficioso para expulsar las flemas y no hay razón alguna para suprimirla. A mí particularmente me pone muy nerviosa oirlas toser, sobre todo por las noches. 🙁
Los fármacos para la tos y los mocos no han demostrado beneficio en los niñ@s y pueden tener efectos secundarios serios, especialmente en los niñ@s menores de 2 años. No se debe suministrar fármacos sin consultar con el pediatra.

¿Cómo evitar el contagio?

Las medidas más importantes son: el lavado frecuente de manos, utilizar pañuelos desechables y evitar estornudar o toser sobre otras personas.

Duración del catarro

La tos y los mocos pueden duran entre 10 y 14 días. Si dura más tiempo habrá que sospechar alguna complicación y, por lo tanto, deberá consultar al pediatra.

Frecuencia de los catarros

Un niño menor de 3 años puede tener hasta 10 catarros al año o más, especialmente si acude a guardería. Además esto suele suceder entre los meses de octubre a mayo. Como cada catarro dura entre 10 a 14 días, los padres tienen la sensación de que sus hijos siempre están con catarro. Esto no les debe preocupar. Cuando el niño tenga más edad los catarros disminuirán su frecuencia.

¿Cuándo consultar con el pediatra?

Los lactantes menores de 2 años precisan siempre ser vistos por su pediatra debido a la posibilidad de que contraigan una bronquiolitis, ya que los síntomas iniciales son idénticos a los del catarro. La bronquiolitis es una enfermedad producida por virus que se presenta en epidemias durante los meses de invierno y principio de primavera, que afecta a lactantes menores de 2 años y en ocasiones cursa con dificultad para respirar y “pitos” de pecho.

A cualquier edad: si la fiebre dura más de 72 horas (3 día), aunque ya haya sido visto por su pediatra, si le duele el oído o si la tos y los mocos duran más de 14 días o ante cualquier duda.

Bssos