Hola chic@s:

Ícaro era un niño muy obediente, cariñoso Por ser un niño tan bueno los elfos del bosque decidieron hacerle un regalo

Un día caminando por el bosque, Ícaro encontró al elfo mayor de todos…el que más poderes tenía….el elfo le enseñó a hacerse pequeño, muy pequeño, tan pequeño como los elfos, porque así es como podía volar, montado sobre las aves…Eso era lo que el niño había deseado durante toda su vida.

Así, montado sobre una gran ave amiga voló por el bosque hacía el país donde vivían los elfos…allí conoció al Gran Elfo amigo de todas las Aves Voladoras.El elfo reunió a todas las aves, el águila imperial, la garza real, el albatros, el cóndor…El elfo enseñó a Ícaro a llamar a cada una de las aves cuando quisiera volar con ellas, ya que cada una entendía sólo un tipo de sonido. Y lo más importante de todo, le enseñó el secreto para poder hacerse pequeño, un secreto que el niño no podía revelar a nadie, ni siquiera a las aves con las que volaba. Incluso un secreto que Ícaro debía olvidar después de cada vuelo, en cuanto pisaba tierra, recordándolo solo en su próximo paseo por el aire. Además, debía también olvidar el camino que había recorrido hacia el país de los elfos, ya que no podría volver nunca más…

A menudo, Ícaro llamaba a las aves. Le encantaba volar con el gran águila imperial y sobrevolando el bosque miraba hacia abajo y sonreía hacia donde él suponía que se encontraba el país de los elfos