Hola chic@s:

Todo el mundo tiene rarezas o pequeñas “manías”, incluso sin ser consciente de ellas, pero sólo cuando esas conductas interfieren seriamente en la convivencia con los demás o en sus actividades y su vida personal, se convierten en graves manías y un problema patológico que requiere ayuda. Piensa en las manías de las que eres consciente, ¿cómo te afectan?

Por algún motivo, seguramente relacionado con la cultura y las costumbres, las manías más frecuentes se pueden agrupar en una de estas tres categorías:

-Una de las manías más extendidas es la limpieza : desde la costumbre de lavarse las manos una y otra vez hasta los escrúpulos obsesivos hacia la barra del autobús o los cubiertos de las cafeterías. La higiene y el miedo a los contagios puede convertirse en manías insufribles.

– Otra de las manías más comunes es el orden , la obsesión por aplicar reglas alfabéticas u ordenar cualquier cosa por tamaños. Puede ser un problema para toda la familia o en el trabajo.

– Por otro lado, está la obsesión por la seguridad . Se convierte en excesiva al obligarte a revisar constantemente las llaves del gas, los grifos, las puertas y las ventanas, incluso sabiendo que ya lo habías comprobado anteriormente.

En cualquiera de estos casos la línea que separa la “costumbre” de la “manía patológica” es el modo en que interfiere en tu vida: asegurarte un par de veces de que has echado el cerrojo no es problema, levantarte de la cama varias veces para repetir la misma operación sí lo es.

Las manías sin importancia son muy típicas de las personas mayores y de las que viven solas, pero también las puede manifestar cualquiera. El motivo suelen ser costumbres un poco rígidas. Las otras, las patológicas, obedecen a un patrón obsesivo-compulsivo que provoca ansiedad.

Bssos.