Hola chic@s:

Una carrecta visión infantil es fundamental para que los peques tengan un rendimiento escolar excelente.

Es recomendable realizar un examen visual al nacer, a los 6 meses, a los 2 años y a los 4 años. De los 6 meses a los 2 años es muy importante evaluar el correcto desarrollo de la visión binocular para detectar posibles estrabismos.

Hasta los 5 años no se tienen un 100% de agudeza visual. A partir de los 4 años se recomienda una revisión al año. A esa edad empieza la escolarización y los ojos tienen que estar preparados para responder a las demandas visuales que esto conlleva.

Numerosos estudios en el campo de la optometría se ha comprobado que existe una estrecha relación entre el rendimiento visual y el escolar.

Hay muchos signos que podemos detectar nosotr@s mismos en nuestros hij@s para saber si tienen o pudieran tener algún problema visual. A continuación os relaciono cuales son:

• Falta de interés por la lectura.
• Pérdida del hilo de la lectura.
• El niño al leer sigue el texto con el dedo.
• Giros extraños de las palabras.
• Dificultad para recordar lo que ha leído.
• Las letras o los signos se juntan o se los salta.
Cejas fruncidas, parpadeo excesivo u otras deformaciones faciales cuando lee.
• Fatiga constante, nerviosismo o irritabilidad.
• Fatiga o laxitud después de una tarea de cerca.
• Visión doble de los objetos.
• Dolores de cabeza, náuseas o aturdimientos asociados al uso de los ojos de cerca.
• Sensibilidad exagerada a la luz.
Párpados rojos o hinchados.
• Frotamientos frecuentes de los ojos.
• Pasos falsos y caídas frecuentes.
• Avanza la cabeza para ver mejor.
• Se saltan las líneas o las releen.
Lectura lenta o palabra a palabra.
• Evita toda tarea de cerca.
• Vocalización en voz baja durante la lectura, constatada por el movimiento de los labios.
• Se observa una rigidez corporal cuando quiere mirar los objetos de lejos.
• Se acerca demasiado cuando lee o escribe, y adopta una mala postura.
• Movimientos exagerados de la cabeza cuando lee.
• Mala habilidad perceptiva, como, por ejemplo, la confusión de la “o” por la “a”, la “n” por la “m”, etc.
• Falta de atención, temblores o lloros.
• Confusión mirando de lejos, después de un trabajo de cerca.
Estrabismo o bizquera hacia fuera o hacia adentro.
• Cierra o se tapa un ojo para poder ver mejor con el otro.
• Mala coordinación del ojo y la mano, que se manifiesta por la dificultad al jugar al tenis, atrapar una pelota u otra actividad parecida.

Espero que os sirva de ayuda, y como siempre os digo, ante cualquier mínima sospecha acudir a vuestro pediatra y comentárselo, prevenir es curar. 🙂

Bssos