Hola chic@s:

He encontrado una página con imágenes de lo más divertida. 🙂

Se trata de Funcky Lunch y las imágenes son de unos sandwiches fabulosos. Hay infinidad de ideas para hacer sandwiches: jirafa, barco pirata, cocodrilo, cohete,…..

Los sandwiches siempre han sido una alimento fácil y rápido de preparar para cuando no tienes tiempo de elaborar la cena o simplemente no tienes ganas de cocina. Pero los sandwiches no tienen que ser siempre de jamón y queso.

Consejos para que los sandwiches de los niñ@s sean además de divertidos de lo más saludables:

Elimina las grasas. Para disminuirlas, quítale la orilla de grasa a las carnes y la piel a las aves. Desgrasa la mayonesa y las salsas, preparándolas con yogurt, zumo de limón o clara de huevo en vez de aceite.

Elige ingredientes magros. Prepara los sándwiches con ingredientes con proteínas y pocas calorías. Elige carnes y embutidos magros en vez de grasos, olvídate de lo frito y de los aderezos calóricos. Puedes incluir muy de vez en cuando embutidos o carnes grasas, pero nunca abuses de ellos. Los patés son ricos pero demasiado grasos, úsalos sólo como aderezo, no como ingrediente principal. También evita los quesos maduros o muy grasos.

El pan más recomendable. Es el integral, con cereales y semillas, porque contiene más sustancias nutritivas y fibra, sin embargo, en el caso de los más pequeños recuerda que un exceso de fibra puede resultar perudicial.

Con más proteína. Combinan muy bien con casi todo el jamón de pechuga de pavo, las carnes como el pollo o el pavo ahumado, y los frutos del mar como el atún al natural.

Incluye vegetales. Sea cual sea el ingrediente principal de tu sándwich, atún, pechuga de pavo, pollo, queso fresco, salmón, incluye siempre verduras como tomate, pepino, lechuga, espárragos, champiñones, pimiento, cebolla, espinacas crudas, etcétera. También puedes añadirle frutas como manzana, pera o piña, para que tengas una buena dosis de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, y un rico sabor agridulce.

Un toque de “oro líquido”. Si no vas a comértelo en el momento, adereza tu sándwich con un chorrito de aceite de oliva, que aguanta más la espera sin alterar su sabor.

Quesos magros. Usa siempre quesos bajos en grasa, que le dan muy rico sabor y además te aportan calcio, proteínas y vitaminas.

Sabor en capas finas. Aunque le dan más sabor, la mantequilla, margarina o mayonesa untadas en el pan también le añaden muchas más calorías. Por eso evítalas lo más posible o modera su consumo aplicándolas en una fina capa sobre el pan.

Bssos

fuente: pequerecetas