Hola chic@s:

El cuento de hoy la verdad es que es muy cortito, pero lleva mucha miga dentro. Lo importante que es siempre ser sincero y más con tus amigos.

Espero que os guste tanto como a mí. 🙂

Erase una vez dos niñas muy amigas llamadas Sara y Lucía.

Un día salieron de compras. Sara se probó una camiseta y le pidió a su amiga Lucía su opinión. Lucía, sin dudarlos dos veces, le dijo que no le gustaba cómo le quedaba y le aconsejó buscar otro modelo.


Entonces Sara se sintió ofendida y se marchó llorando. Lucía se quedó muy triste y apenada por la reacción de su amiga. No entendía su enfado ya que ella sólo le había dicho la verdad.

Al llegar a casa, Sara le contó a su madre lo sucedido y su madre le hizo ver que su amiga sólo había sido sincera con ella y no tenía que molestarse por ello.

Desde entonces, las dos amigas entendieron que la verdadera amistad se basa en la sinceridad.


Y colorín colorado este cuento se ha acabado, y el que se enfade se quedará sentado.

Que tengáis dulces sueños……