Hola chic@s:

Todo comenzó en 1929 con una excursión en piragua de Dionisio de la Huerta y un amigo suyo por el río Piloña, afluente del Sella.

En el verano de 1930, con un compañero más bajaron el Sella desde Arriondas a Ribadesella sin pretensiones competitivas.

La excursión se fue repitiendo año tras año, y comenzaron a disputarse los primeros puestos, a mejorar las marcas y a ser jaleados por sus amigos desde la carretera. Dionisio no quería competir, sino rendir tributo al río, y gracias a su postura aquello no se convirtió en una simple carrera.

La fiesta que acompaña al río comienza a primeras horas de la mañana, cuando salen hacia Arriondas los trenes fluviales desde Ribadesella y Oviedo abarrotados de gente para ver la salida.

Poco antes de las doce del mediodía, los piragüistas esperan impacientes. Tras los versos rituales “Guarde el publico silencio, y escuche nuestra palabra….” que leyó Dionisio de la Huerta hasta su fallecimiento en 1995; a las doce en punto se ordena la salida.

Cuando todo concluye, siguiendo también la tradición inaugurada por Dionisio y por los pioneros del Sella, los piragüistas y los romeros se desplazan en masa por tren o carretera hasta los Campos de Ova, a tres kilómetros de la villa riosellana, donde se celebra una multitudinaria comida campestre, se duerme la siesta bajo los chopos, se contempla a los grupos folklóricos, se baila un poco y se les entregan los trofeos a los campeones de todas las categorías.

Bssos.