Hola chic@s:

Conseguido el reto del pañal, ahora hay que empezar con el chupete. Eso si que va a ser difícil. Que cariño le tiene al chupete.

Cuando nació lo tenía muy claro. No iba a hacer lo mismo que con Lucia, que no la dimos chupete y aún sigue chupándose el dedo. Así que Carla desde el primer día con su “chupetín”. Incluso para dormir le ponía unos cuantos por la cuna, por si se despertaba y no lo encontrara que siempre tuviera alguno cerca.

Pero ahora ya es mayor, en septiembre empieza el cole de los mayores y claro ya hay que decirle adios al “tete” o “pepe” como lo llama ella. 🙂

Este verano nos vamos a Asturias de vacaciones y la estoy diciendo desde hace ya tiempo, que el chupete se lo vamos a dejar a las vacas. Pero no cuela. “pepe no a las vacas, es mío”, 😉

El momento de quitarle el chupete a un niñ@ es importante. ¿pero como quitarselo sin que sufra demasiado? 🙂

Navegando por internet he encontrado las “reglas de oro” para quitar el chupete.

– Elige el momento adecuado, una época en la que tú tengas tiempo y paciencia para apoyar a tu hijo en esta difícil tarea para él.

-Averigua si tu hijo está preparado para dar este paso. La edad indicada es entre los 12 y los 24 meses, cuando el niño empieza a separarse de la mamá y a encontrar satisfacciones en otras actividades, como el juego.

– Una vez has decidido quitarle el chupete a tu hijo, comunícaselo , preparándole con tiempo para el acontecimiento. Una buena idea para quitárselo es contarle un cuento, en el que, un buen día, como por encanto, el chupete desaparece.

-Escucha sus reacciones: debes permitirle expresar sus sentimientos, su miedo a no conseguirlo. Saber que tiene tu comprensión es muy importante para él.

-Prepárate para soportar su crisis y no ceder: llegarán momentos en el que el niño llorará y pedirá el chupete desesperadamente. Lo pedirá insistentemente, pero tendrás que ser fuerte porque una vez dado el paso, no deberás volver atrás.

-Ofrécele un sustituto del chupete: El niño debe ser gratificado con otra cosa, para demostrarle que ha sido mayor y merece cosas de mayores.

– No te sorprendas si, una vez le has quitado el chupete, tu hijo no muestra ningún interés por él. Puede darse el caso de que sentirse mayor sea para él más importante que la renuncia a un objeto tan querido por él hasta entonces.

– No te enfades con él y no le grites comparándole con otros niños que ya han dejado el chupete. Cada niño tiene su ritmo.

– Si por la noche está acostumbrado a dormirse con el chupete, introduce un nuevo ritual que sea agradable: una nana, un cuento, o algo que le ayude a separarse serenamente del mundo, al quedarse dormido.

No se si funcionarán, pero merece la pena intentarlo.

Carla no lo utiliza demasiado es la verdad, solo cuando tiene sueño y se quiere dormir, incluso en la siesta de la guardería no lo utiliza. Pero ya se sabe, en casa hacen con nosotros lo que quieren. 🙂

Ya ire contando como vamos con este tema. 😉

Bssos.