Hola chic@s:

El sueño es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Mientras dormimos, se producen importantes cambios metabólicos y hormonales que son cruciales para el bienestar físico, mental y emocional. Algunos trastornos del sueño, como el insomnio, pueden deberse a hábitos erróneos.

En muchas familias, la hora de ir a la cama de los niñ@s es un auténtico drama. Los padres no saben qué hacer con un niñ@ que se resiste a dormir y que se despierta varias veces durante la noche. 🙁

Muchos de los adultos que son insomnes lo han sido desde pequeños, razón por la cual es imprescindible que los niñ@s aprendan cuanto antes a dormir solos. Si no existen otros problemas adicionales, el pequeño debería ser capaz de hacerlo desde los seis meses, según los especialistas.

Mis hij@s, por culpa nuestra, no son capaces de dormir solas. Es un verdadero calvario. Todas las noches, tenemos que estar con peleas y llantos.

Con la primera, por pena, inexperiencia y vagueria, caes en el vicio de estar con ella en la habitación hasta que se duerma, con la pequeña, como es una revolera, con tal de que se duerma cuanto antes, creerme, haces lo imposible. 🙂

Menos mal que durante la noche son bastante tranquilas y duermen de un tiron, excepto cuando están malitas o han tenido una tarde muy ajitada con sus primos. 😉

Si un niñ@ de corta edad duerme mal, “durante el día se muestra más irritable, más excitado y más dependiente de la madre”.

He encontrado “navegando por la red” estos consejitos, que aunque me cuesten, tendré que seguirlos al pie de la letra y si estáis en mi misma situación os lo aconsejo también.

Lo que deben dormir:

Hasta los 6 meses: entre 17 y 14 horas
De 6 a 18 meses: 13 horas y media
A los 2 años: 13 horas
A los 3 años: 12 horas
A los 4 años: 11 horas y media
A los 5 años: 11 horas
Hasta los 10-11 años: 10-12 horas.

Educar el hábito del sueño:

• Mantener siempre los mismos horarios de comidas y de descanso.
• Respetar un rito a la hora de
acostarse, como contarle un cuento, acompañarle de un juguete o muñeco preferido…, pero no para que se duerma, sino para que lo asocie con un momento agradable antes de conciliar el sueño.
• Los
padres deben procurar salir de la habitación antes de que el niñ@ se haya dormido.
• Si llora, deben entrar a pequeños intervalos: la primera vez después de 1 minuto de llanto, la segunda a los 3 minutos y así sucesivamente, sin llegar a estar nunca más de 5 minutos. No es para que se
duerma, sino para darle confianza y vea que no ha sido abandonado.

Pues nada antes nos tendremos que hacer a la idea nosotros y luego ponerlos en práctica. 🙂

Que paséis una feliz noche y tengáis dulces sueños……

Bssos