Hola chicas:

Como sabeis tengo otra niña de dos añitos y medio. La verdad es que de todas las madres que conozco que han tenido dos hij@s, el segundo embarazo es totalmente distinto al primero al igual que el parto.

……semana 33 y Carlita ya empezo a dar guerra. Revoltosa antes de nacer. Bueno con contracciones mas o menos fuertecillas, acudi a urgencias de la Paz. Bastante asustada la verdad, puesto que por nada del mundo quería que saliera ya. Me pusieron medicación para retrasar el momento. Pero vamos, a las dos semanitas otra vez allí. Ahí que aguantar a esta niña hasta la semana 36 por lo menos, me decían las matronas. Como si yo no quisiera, jajajajj.

Bueno, entre reposo y visitas a la Paz, conseguimos llegar a la semana 38 y claro siendo el segundo ya, puesto  que aquello ya no se podía retrasar mas. Para no perder la costumbre, pase la noche ingresada. Y la verdad sin ningún tipo de dolor ni malestar. A la mañana siguiente a eso de las 11 me llevaron a paritorios, estaba de 3 cm., y con contracciones. Un pequeño detalle 20 de Julio, vamos plantilla suplente ni un titular. La matrona que me atendio, me rompio la bolsa y acto seguido me pusieron la epidural. Madre mia, que diferencia de partos. La famosa anestesia no funciono, o como me entere después, resulta que habian pensado que mejor las parturientas debían de pasar un poquito de dolor y así contribuir mas en el parto.

……de repente, yo con unos dolores horribles, aparece una chica muy simpatica ella, comentadome que como estoy en un hospital universitario, que si quiero participar en un programa de parto sin dolor. Ja, parto sin dolor, pues claro chica, no me ves que me estoy retorciendo. Total, cuando yo ya estaba completa, aqui la amiga del sin dolor, me puso a hacer ejercicios y posturitas, que vamos me rio yo del spining. Todo para nada, bueno si para tener unas agujetas al día siguiente horribles.

Menos mal que aparecio la matrona, y ya le dijo que mejor lo dejabamos, que volviamos a lo tradicional. La verdad es que con tres empujones y un poquito de ayuda de una tiarrona que se tumbo literalmente encima de mi tripa, Carlita salio. Por fin, pude verle la carita. Y la verdad, lo que mas me emociono, ERA PELIRROJA. Que ilusión. Por fin, despues de 7 nietos, mi padre, iba a tener uno pelirrojo.

……lo peor vino despues, pero casi que abrire otra categoria de post-partos, porque el mio, tiene tela.

La parte mas emotiva y entrañable, fue cuando hable por teléfono con mi padre y le comente que ya estaba aqui la pelirrojilla. “Por fin, despues de tantos, una como yo” me dijo.

….hombre que voy a decir yo, para mi la mas guapa. Con todos sus deditos eso si. Y con unos ojozos azules y unos rizos, un regalo maravilloso que Dios me hizo ese día……

A mi Carlita de su mami….

Bssos.