Archive for the ‘Cosas de Crios’ Category

Pesadillas y terrores nocturnos

Hola chic@s:

Me han  hecho un encarguito muy especial una mama del colegio de mi hermana Paloma. La verdad es que el tema que trato hoy lo sufrimos muchas mamas de hoy. Que niño se acuesta a la primera, sin protestar y al final a regañadientes se meten en la cama. Lo malo es, cuando ese niño tiene miedo a acostarse a quedarse solo en su habitación, miedo a que haya fantasmas en su cuarto, a las pesadillas que puede tener por la noche…….

Mi hija mayor Lucia, la verdad, es que en este sentido no hemos tenido muchos problemas, si que tiene alguna que otra pesadilla, pero no de terror si no más bien de las cosas que le han pasado en el colegio, de las peleas con su hermana…… La peque ya pues es como se suele decir otro cantar. La cuesta muchísimo quedarse sola en su habitación a la hora de dormir, siempre quiere dormir con mama porque tiene “miedo de los bichos que hay en su habitación” o “de tener alguna pesadilla y que yo no esté”.

Bueno buceando por la red he encontrado estos consejos para que sepamos como actuar en estos casos, espero que os sean de utilidad, yo ya estoy poniéndolos en práctica :-)

1) EL NIÑO QUE NO QUIERE ACOSTARSE

Un niño se resiste a acostarse por diversos motivos. Puede tener miedo de la oscuridad o de no despertarse, o se siente inseguro cuando está solo. Indudablemente, le gustaría más jugar o ver la televisión y, en realidad, preferiría la compañía y atención de sus padres.

Cuando los niños se hacen mayores, su vida social adquiere preponderancia. No obstante, todos los niños deben tener su hora de acostarse y si se quiere paz en casa, los padres no pueden transigir en esta cuestión. Los padres que dicen «chicos, ¿no creéis que ha llegado el momento de acostarse?>>, han declinado su responsabilidad y sus hijos no se acostarán a la hora adecuada. Los padres que siempre permiten al niño permanecer levantado «sólo un poco más», tendrán siempre problemas con el momento de acostarse. De haber la menor posibilidad de transigir, los niños más nerviosos se agarrarán a ella. De ahí pues que para muchos padres, conseguir acostar a sus hijos es una más de las batallas al final de un largo día, justo en el momento en que ellos necesitan tiempo para sí mismos.

Para los padres novatos, seguir los consejos que se explican aquí, puede zanjar los problemas nocturnos antes de que empiecen. Si la hora de acostarse ya es un problema, será necesario planificar nuevas iniciativas para conseguir que el niño duerma. Es importante decidir lo que se hará, que el niño sepa que el cambio es inminente y que el día 1 hay que poner el plan en marcha.

Decidir cuando hay que acostarse

Se debe decidir el momento preciso en que el niño debe acostarse y, una vez decidido, proceder con firmeza. Esto no significa que los padres deban ser absolutamente rígidos e insistir en que el niño debe estar siempre en la cama a las ocho en punto, aunque justo en aquel momento acabe de llegar papá o esté en casa el tío José. Sin embargo, cuanto más capaces sean los padres de concretar el momento de acostarse, más fácil será conseguir que el niño se duerma a una hora fija.

Importante: No utilice la palabra «oscuro» para indicar el momento de acostarse, porque en verano con la luz de día esto será causa de problemas.

Crear hábitos para ir a dormir

Los niños encuentran seguridad en la rutina. Les gusta la seguridad de lo habitual y es importante disponer de ciertos objetos con los que pueden contar. Por ejemplo, tener su martillo azul en la cama, junto a él, cada noche. Besar a todo el mundo antes de irse a su habitación y después todo el mundo tiene que ir a darle un beso cuando ya está en la cama; a otros les puede gustar colocar todas sus muñecas bajo la manta, junto a ellos.

Tanto los rituales como los detalles reconfortantes de seguridad, tales como mantas viejas o perros de trapo, de los que dependen algunos niños, les sirven para separarse de los seres queridos y pasar del estado de vigilia al de sueño.

Los padres no deben reírse de los hábitos del niño, pero por otra parte, tampoco deben consentir que se vuelvan demasiado pesados. Se ha de limitar el número de juguetes que el niño se lleva a la cama, por ejemplo, se puede llevar un libro y un juguete, que escoja. Algunos niños alargan esto demasiado, lo que comporta quince minutos adicionales para conseguir que, por fin, se vayan a la cama.

Hábitos nocturnos regulares

A los niños siempre les gusta saber lo que ocurrirá un instante después de ahora. Unos hábitos nocturnos regulares conseguirán que el niño sepa que el momento de acostarse se acerca y que ha llegado el momento de parar. Se puede seguir esta guía para establecer una rutina nocturna.

- Simplificar: Tomar en consideración el horario de la familia y las preferencias del niño. No comenzar con normas que después no se seguirán. La rutina de acostarse debe proporcionar una sensación de seguridad cálida, un final del día confortable. Se discutirán por encima las incidencias del día que termina y se planearán cosas para el día siguiente. Preparar sus ropas para el día siguiente, junto a los libros, será de utilidad para niños más crecidos. Leer un cuento o comer una galleta ayudará a otros niños a entender que ha llegado el momento de acostarse. Utilizar señales que hagan patente la rutina.

- El niño debe saber cuándo empieza la rutina del momento de acostarse. Puede ser tan simple como decir «el momento de irse a la cama es el momento en que termina tal o cual programa de televisión». O se pueden intentar señales visuales. Por ejemplo, dibujar un círculo en una hoja de papel de color, dividirlo en secciones clasificadas como hora de jugar, hora de acostarse y hora de los cuentos. Hacer una flecha de papel y fijarla en el centro del círculo. Señalar con la flecha en la sección apropiada cuando llegue el momento. O se puede dibujar un reloj con las manecillas señalando el momento de acostarse y colocarlo cerca del reloj real. Cuando las manecillas del reloj real coincidan con las del reloj casero, el niño sabe que es el momento de irse a la cama.

- Mantener al niño calmado. Las peleas o los juegos muy activos inmediatamente antes de irse a la cama, no preparan al niño para dormir.

Media hora antes de acostarse, el niño debe encontrarse relajado para cuando llegue el momento. Más que una guerra de almohadas o un juego de pelota serán unas costumbres sosegadas que incluyan la higiene habitual, la lectura, la narración de cuentos o la música. Todo esto, que suaviza el momento de acostarse, también debe seguirlo la persona que se ocupe del niño o la abuelita, cuando ponga al niño en la cama, o cuando es más tarde y el niño, agotado, precisa una ayuda adicional para conseguir una noche de calma.

- Hacerlo especial. Lo ideal sería que el momento de acostarse fuera cálido y acogedor. Tanto para los padres como para el niño es un momento de calor y de seguridad. A muchos niños les encanta escuchar una y otra vez el mismo cuento antes de irse a la cama. A otros les complace escuchar cuentos inventados, mientras que a otros les divierten las canciones infantiles como costumbre en el momento de acostarse.

- No hay que pensar que los niños algo mayores no necesitan estos hábitos. Incluso a los preadolescentes les encanta que les lean o bien les gusta utilizar estos momentos para charlar de algo importante o preguntar algo antes de que se convierta en un problema. El momento de acostarse es una excelente oportunidad para los padres de acercarse a sus hijos. Los hábitos al acostarse, que comienzan en edad muy temprana ayudarán al niño toda su vida. Algunos niños adquieren el hábito de leer, otros escriben su diario o planifican el día siguiente. Otros hacen ejercicios de relajación.

- Se ha de ser flexible, pero también se ha de saber cómo terminar las costumbres rituales. Si no se sabe cómo tomar la decisión final cuando ha llegado el momento de apagar la luz y de dormir, la rutina nocturna puede convertirse en algo cansado o interminable. Los padres no deben permitir evasivas por parte del niño, ni dejarse convencer de seguir leyendo «un cuento más». En vez de esto, se ha de anunciar de antemano las historias que se leerán aquella noche y aferrarse a lo que se ha dicho. Si trazar límites es un problema para algunos padres, éstos pueden apoyarse en otras ayudas, como su propio reloj o un minutero. Hay que decir al niño que «cuando el reloj marque las 9:30, ha llegado el momento. Luces apagadas o en 15 minutos, el reloj sonará, lo que significa apagar la luz».

Hablar con el niño de sus miedos y angustias

Cada individuo, incluyendo los niños, tiene temores que tienden a manifestarse de noche. Los padres deben animar al niño para que hable de sus problemas y preocupaciones, a fin de poderlos solucionar, ayudando a que se duerma, e intentar también, un ligero masaje en la espalda.

Hacer frente al hecho de levantarse continuamente

Los padres han seguido los hábitos v rituales del momento de acostarse. Cristina se ha metido en la cama hace unos instantes, pero ya no está en ella. Después de diez minutos, ya vuelve a estar en el salón, pidiendo un zumo. Los padres deben intentar seguir las técnicas descritas aquí. Para algunos niños, una puede bastar, para otros será necesario aplicarlas todas para conseguir que permanezcan en la cama.

- Llévele a la cama y ponga un despertador que suene al poco tiempo. Dígale que regresará a su habitación antes de que suene. Gratifíquele con un masaje en la espalda por permanecer en la cama. Gradualmente, alargue el tiempo que debe permanecer en la cama antes de obtener la recompensa, ya sea un masaje en la espalda o un helado para desayunar. Si es necesario, utilice de nuevo el minutero, y después siéntese v léale hasta que el niño se haya dormido.

- Enseñe al niño cómo irse a la cama. Algunos niños pequeños no consiguen relajarse lo suficiente par poder dormir, por lo que se les pueden enseñar las técnicas de respiración y de relajación. Los padres pueden acostarse un rato al lado del niño y hablarle de lo que hay que hacer para quedarse dormido. Dígale que cierre los ojos y en un tono de voz suave cuéntele el cuento de cómo las olas del mar se siguen unas a otras para jugar y vuelven a casa una y otra vez. Recuérdele que debe echarse y quedarse quieto y tranquilo, con los ojos cerrados y recordar las olas. También se puede usar la imaginación para pensar en sus propias escenas para quedarse dormido.

- Colocar junto al niño todo lo que se necesita para la noche: un vaso de agua, una cajita con una linterna, su juguete favorito y un cassette o la radio para escuchar antes de dormirse.

- Para los bebés que aún permanecen en la cuna pero son lo suficientemente mayores para hablar, los hábitos nocturnos, a menudo, requieren actos más definitivos que exigen decisión por parte de los padres. Supongamos que se les ha arropado y se les ha dado un beso de buenas noches por cuarta vez, mientras se abandona la habitación diciendo: «Buenas noches. Me voy a la cama>>. Se debe cerrar la puerta y no volver atrás, aunque el niño llore (a menos que se pueda pensar que el niño se encuentra realmente mal) durante veinte minutos. Si después de veinte minutos el niño aún llora, se ha de volver a su habitación indicándole que se duerma. Besarle y salir de nuevo durante otros veinte minutos. Si es necesario, hay que repetir esta rutina cada noche, hasta que el niño perciba que su táctica no da resultados. Importante:si el niño cesa de llorar, no regrese a su habitación para comprobar qué ocurre hasta estar seguro de que el niño está profundamente dormido o, de otro modo, el niño reincidirá.

- Utilizar un gráfico. Un gráfico del momento de acostarse es eficaz para los niños, permitiéndoles ganar puntos para alguna recompensa deseada. Al principio, los padres deben dar puntos por permanecer en la cama durante cinco minutos, después se ha de prolongar gradualmente el tiempo requerido para acumular los puntos necesarios.

- No discuta. Si el niño suele salirse con la suya, será preciso aplicar consecuencias negativas: pérdida de privilegios al día siguiente o acostarse más temprano la próxima noche.

Debemos reforzar la cooperación del niño

Utilizando palabras y acciones, hay que dar al niño respuestas positivas por su cooperación en el momento de acostarse. Planificar la rutina y llevar a cabo el plan completo a la vez. Puesto que a veces es difícil modificar comportamientos establecidos, se puede necesitar, de entrada, ofrecer recompensas, quizás utilizando el gráfico del momento de acostarse si este momento se ha convertido en la lucha de cada noche. Se pueden dar puntos por respetar las costumbres del momento de acostarse y porque el niño ha permanecido en la cama, antes de dormirse. Al principio puede darse al niño una recompensa cada noche. Las recompensas pueden incluir, por ejemplo, un programa extra de televisión la noche siguiente, sábanas especiales, chocolatinas debajo de la almohada o un caramelo antes de acostarse, al día siguiente. Entretanto el niño acumulará puntos para una recompensa mayor que le costará más esfuerzo ganarse. Las grandes recompensas se escogerán entre el «menú» de cosas o actividades que los padres saben que el niño quier

 

Adopción Internacional

Hola chic@s:

España es el segundo país del mundo en adopciones internacionales. Si tú y tu pareja (o tú en solitario) os planteáis esta opción, es importante que conozcas los pasos de un proceso de este tipo y que tengas en cuenta que a la hora de permitir la adopción cada país exige una serie de requisitos distintos.

Los requisitos de los principales lugares de origen de los niños adoptados en 2010 (Federación Rusa, China, Etiopía, Vietnam y Colombia) y de algunos más, además de las direcciones de contacto de los principales organismos y entidades que se encargan de estos trámites son:

1. PRESENTAR LA SOLICITUD

Si has tomado la decisión o contemplas la posibilidad de adoptar un niño extranjero, lo primero que debes hacer es dirigirte a los servicios competentes de tu comunidad autónoma (Servicios de Protección de Menores, Consejerías de Bienestar Social, Servicios específicos de Adopción). En estos organismos recibirás información general sobre la adopción internacional, así como las condiciones y procedimientos de adopción.

Si una vez informada decides continuar adelante, deberás rellenar una solicitud y presentarla junto a la documentación requerida por la administración autonómica. Comienza así la apertura del expediente.

2. OBTENER LA IDONEIDAD

Debes asistir a un curso de preparación para la adopción. Es un programa que incluye sesiones grupales con los solicitantes de adopción y los profesionales expertos en adopción cuyo objetivo es promover la reflexión sobre las necesidades de los menores adoptados y ayudarte en el proceso de toma de decisión.

Realizado el curso, empieza un estudio psicosocial para obtener el certificado de idoneidad, un requisito indispensable para adoptar un niño extranjero. Es una valoración psicosocial sobre la situación personal, familiar y social de los adoptantes y su capacidad para establecer vínculos estables y seguros, sus habilidades educativas y su aptitud para atender a un menor. Este estudio lo llevan a cabo psicólogos y trabajadores sociales con experiencia en protección de menores, familia y adopción.

Sólo la entidad pública competente de cada Comunidad Autónoma podrá emitir estos Certificados de Idoneidad, cuyo período de vigencia es de 3 años desde la fecha de su emisión, siempre y cuando no haya variado la situación de los solicitantes.

3. ELEGIR VÍA DE TRAMITACIÓN

Ahora hay que valorar la vía de tramitación del expediente: si es a través de las Administraciones Públicas competentes o a través de las ECAIS. La decisión depende del país de origen del niño. Hay Estados que admiten sólo una de estas vías y hay otros que admiten las dos. Por ejemplo, India, Bolivia, Rusia, Etiopía y Vietnam sólo admiten ECAIS. En China y Colombia son válidas ambas vías (lista).

4. ENVIAR EL EXPEDIENTE

El siguiente paso es la preparación del expediente con los documentos que exige el país del niño. Esta información te la facilitará el Servicio de Menores de tu Comunidad Autónoma o la ECAI elegida.

  • Traducción: Si el país tiene un idioma diferente al castellano, los documentos deben ser traducidos por un traductor jurado. En la web del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación puedes encontrar un listado.
  • Validación: Los documentos deben ser apostillados o legalizados y autentificados en el país extranjero. La etapa final es la legalización en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España y en el Consulado del país.
  • Envío al país de origen: Se realiza en función de la vía elegida para la tramitación del expediente: a través de la Administración Pública competente o de la ECAI.

5. ESPERAR LA RESPUESTA

El tiempo que transcurre desde que se remite el expediente de solicitud al país de origen hasta que se recibe la propuesta de asignación varía en cada caso. Depende de factores tales como la situación del país, los cambios legislativos, la política de protección a la infancia… Estos condicionantes pueden retrasar e incluso hacer que no prospere un proyecto de adopción.

Pero si, finalmente, se ha asignado un niño, se enviará la propuesta a la Comunidad Autónoma. Aquí consta información sobre el pequeño (historia médica, informe psicosocial, fotografía…).

La Autoridad Competente de la Comunidad Autónoma que declaró la idoneidad de los solicitantes deberá manifestar en esta fase tan importante del proceso en la que ya entra en juego la realidad de un niño concreto, su acuerdo o desacuerdo tras la valoración de la información recibida del niño y la de los solicitantes.
Después, los padres también podréis aceptar o rechazar la propuesta.

6. VIAJAR AL PAÍS DE ORIGEN

En función del país, tendrás que viajar una o dos veces. Por ejemplo, Rusia, Bulgaria, Costa de Marfil y Honduras exigen dos viajes: uno para conocer al menor y otro para legalizar la adopción. En China y Etiopía, en cambio, con un desplazamiento es suficiente.

Para que el pequeño pueda salir de su país es necesario que el Consulado Español de ese Estado inscriba la adopción en el Registro Civil Consular o expedir un visado de reagrupación familiar.

7. LLEGADA DEL MENOR

Para que la adopción plena, constituida en el extranjero, sea reconocida en España, es necesario que una vez que estéis en tu lugar de residencia presentes una solicitud de inscripción de la adopción en el Registro Civil de tu localidad.

Además, es aconsejable que comuniques tu llegada a España con el menor adoptado al Servicio de Protección de Menores de tu Comunidad Autónoma.

8. SEGUIMIENTO DEL NIÑO

Todos los países exigen la remisión de informes de seguimiento para conocer cómo es la adaptación del niño. Es importante que los realices con la regularidad que te hayan exigido, que varía en función del país de origen. De lo contrario pueden producirse conflictos e incluso peligrar futuras adopciones.

Suerte a tod@s

Bssos

Fenómeno Monster High

Hola chic@s:

Como sabéis tengo dos niñas preciosas, la mayor de 7 añazos y la peque de 4 años. Pues este año han descubierto a las muñecas Monster High, como la mayoría de las niñas españolas y claro ha sido el regalo estrella en mi casa.

La carta de los Reyes Magos de Lucia, mi hija mayor, era solo de Monster High, Laguna, que es su favorita, Draculaura, Loba, vamos cualquier cosa relacionada con estas muñecas le valía. La peque, Carla, más bien llevada por el entusiamo de su hermana también ha pedido cosas de estas muñecas, pero no tanto la verdad.

Este año estas muñecas se han convertido en una verdadera pesadilla para Papá Noel y los Reyes Magos, y no por su terrorífico aspecto, sino por la inmensa cantidad de niñas que las pedían en sus cartas.

Para l@s que no las conozcaís os diré, que las Monster High, son unas muñecas de 24 cm., creadas por Mattel en el año 2010, además de sus novietes, han causado furor en todo el planeta. Su lema “ser diferente mola” hace referencia a que cada niña tiene su personalidad, sus defectos y su cualidades.

Draculaura, la hija de Drácula tiene 1.599 años y no bebe sangre porque es vegana; Clawdeen Wolf, hija del hombre lobo, tiene una melena espectacular, pero es u

na esclava de la depilación; Frankie Stein, la hija de Frankestein, es deportista, pero siempre tropieza y pierde algún miembro de su cuerpo; Cleo de Nile, es hija de la Momía, tiene 5.482 años, presume de ser la más popular del instituto, aunque tiene miedo a la oscuridad; Lagoona Blue, es la hija del monstruo marino y le encanta hacer surf, y Ghoulia Yelps, hija de zombies, sólo habla con gruñidos, pero es muy dulce y la más inteligente del instituto Monster.

La gran noticia para sus fans es que pronto llegará al cine las aventuras de este grupo de adolescentes. Os podéis hacer una idea de como se ha puesto Lucia cuando se lo he comentado, a gritar como una adolescente, madre mía, no quiero ni imaginarme como será cuando tenga 14 años y le guste un grupo musical :-$

Bssos monstruosos ;-)

 

Los niños y su moscota

Hola chic@s:

Mañana es víspera de Reyes, un día lleno de emociones, nervios y diversión. Sus Majestades, los Reyes de Oriente, ya tienen cargados sus camellos de regalos para repartir a todos los niños del mundo. Seguro que más de un niñ@ recibirá este año como regalo, una mascota, por eso me ha parecido interesante transcribiros este artículo, para que tengamos en cuenta lo que significa regalar un animal y se lo transmitamos a nuestros hij@s.

No se abandona a un amigo

Si regalas un animalito a tu hijo por Navidad, ten conciencia absoluta de los compromisos y responsabilidades que deberás tener con él.

Se debe inculcar a los niños que a los amigos no podemos ni debemos abandonarles en circunstancia alguna, ni por ejemplo, cuando tenemos que ir de viaje de vacaciones y no tengamos con quién dejarlos. Antes de decidir tener una mascota y convivir con ella, hay que tener claro cuáles son las obligaciones en cuanto a su cuidado y protección. Abandonarlos, jamás.

Los cuidados que necesitan las mascotas

Las mascotas necesitan de cuidado al igual que cualquier niño. A los perros, por ejemplo, hay que sacarlos a pasear dos o tres veces al día, bañarlos una vez al mes, vacunarlos, llevarlos al veterinario, alimentarlos y cambiarles el agua, cepillarles el pelaje cada semana, aplicarles repelentes insecticidas, desparasitarlos cada tres o cuatro meses, etc. Parece un trabajo excesivo pero teniendo en cuenta que una mascota puede ser algo muy gratificante tanto para los niños como para toda la familia, y que es un ser vivo, merecen la pena.

Un perro es como un tener un hijo. Cuánto más le das, más tendrás a cambio. Estas pequeñas criaturas son capaces de cambiar la vida de una familia. No me refiero a los compromisos que tenemos que cumplir, y sí a los valores que ellas enseñan, día tras día, a mi pareja, a mi hija y a mí. Así que, como “madre” de un perro, si regalas un perro a tu hijo, piensa mucho. Una vez tengan a un perro en vuestra casa, ya no puede haber vuelta atrás.

Feliz día de Reyes

 

35 Aniversario de los Clicks

 

Hola chic@s:

Los clicks celebran su 35 aniversario. El Museo de Artes Decorativas de Paris, inaguró el día 27 de Octubre de 2.011 la exposición “Erase una vez Playmobil”, que recorre los 35 años de la historia de estos simpáticos muñecos de ojos grandes, sin narices, sin orejas, sonrientes.

Una muestra que une tres generaciones y rinde un justo homenaje a unos juguetes que ya son auténticos iconos culturales.

Durante estos 35 años, Playmobil ha creado numerosas ideas innovadoras para sorprender al consumidor, con proyectos que, desde que son ideados hasta que están terminados, requieren un proceso de entre dos y tres años.

Para celebrar su 35º aniversario, el coordinador de Marketing, Carlos Cases, ha comentado que la firma de juguetes tiene previsto lanzar su página oficinal en Facebook para compartir experiencias con sus seguidores y revivir esos momentos.

A mi hija pequeña Carla, este año, los Reyes Magos la trajeron un Palacio de Princesas de Playmobil super chulo y a la mayor, Lucia, la granja de Playmobil, bueno el mejor regalo de todos. No han parado de jugar, sobre todo Carla, tanto en invierno como en verano con sus clicks, le encanta. Ya hay una mezcla de granjeros con principes, pero bueno, se pasa horas y horas jugando con sus muñecos, de echo este año, la van a traer mas clicks. :-)

 

 

Sili Squeeza: Dispensador de pure sin cuchara

 

 

Hola chic@s:

Cada día me asombro más de los numerosos artículos de puericultura que salen al mercado.

Hace ya cuatro años que nacio mi chiquitina Carla, y ya me parecía que habían avanzado un montón en muchos artículos, baby papa para hacer los pures en un periquete, que no tenía con la mayor y que por supuesto me compre para Carla, la tetina para adaptar a las botellas de agua, los cambiadores de colores para poner encima del cambiador del bebe, las gasitas de dibujitos….., en fin, un montón de cositas. Con lo que me he quedado completamente alucinada es con este dispensador de pure sin cuchara SILI SQUEEZA. :-)

Es una especie de biberón para purés, con la boca lo suficientemente ancha para que el contenido, que es más espeso que la leche, pueda pasar a través de ella. Se trata de un envase recargable fabricado en silicona, antigoteo, libre de BPA y lavable en el lavavajillas.

La verdad, me parece útil para cuando se tenga una comida fuera de casa, es práctico, fácil de manejar e incluso para cuando el bebé tiene ya 7 u 8 meses y puede agarrarlo el solito. Para diario no lo veo útil, los bebes tiene que experimentar sensaciones nuevas, su primer pure con cucharita, la textura de todos los alimentos, mas o menos triturados.

Pocas son las cosas que quedan hoy en día por inventar eh?, como diría mi madre, yo he criado cuatro hijos y no he necesitado tanta pijería como tenéis ahora, claro que la contestación es siempre la misma, mama vivimos otros tiempos y ahora por suerte o por desgraciada las mujeres no tenemos tanto tiempo para dedicarnos como vosotros os dedicabais a criarnos.

Bssos

 

El por qué del mal humor infantil

Hola chic@s:

Estaréis conmigo que cada niñ@ es un mundo. Igual te puede salir un niñ@ la mar de tranquilo, simpático, alegre y calmado, como un diablillo que cada vez va a más.

Los padres siempre contamos que nuestros hij@s de pequeños son mas tiernos y educados pero que a medida que va pasando el tiempo se van convirtiendo en más “pesados” , incontrolables, sin paciencia y con más resistencia.

Los expertos nos recomiendan tranquilidad, el mal humor de los niñ@s es parte de su desarrollo.

El mal humor de los niños puede tener muchas causas. Además de un mal despertar, el niño puede estar viviendo experiencias como el miedo, los conflictos entre amigos, tener dificultad de aprendizaje, o simplemente que no se siente bien del todo por alguna razón que pueda estar relacionada con la salud, con la relación con sus padres, con alguna frustración, etc. Los variados cambios impuestos por el crecimiento, por el desarrollo de la personalidad y por la conquista de espacios de independencia son factores por lo cuales los niños se enfadan, se aburren, y se comportan de manera negativa. Las mudanzas les desestabilizan. La nueva etapa requiere que se superen, y ellos no tienen la más mínima idea de cómo hacerlo. Es muy difícil crecer, según los psicólogos.

Aproximadamente a los dos años de edad, muchos niños manifiestan rebeldía a través de las conocidas rabietas. Cualquier NO de sus padres es motivo de frustración para el niño, que se siente llevado a expresar su no aceptación tirándose al suelo, con gritos, llantos, etc. La etapa de 5 y 7 años de edad, es un periodo caracterizado por una mudanza de comportamiento. Algunos psicólogos la llaman de “adolescencia de primera infancia”. En esta fase, existen alteraciones físicas, psíquicas y sociales. El niño experimenta barreras rumbo al mundo adulto, lo que hace con que su humor sea más inestable.

Hoy en día, a partir de los 7 u 8 años, los niños ya expresan con mucha más claridad lo que quieren y lo que piensan, y además, lo que sienten. Cuestionarán y repudiarán lo que no les gustan, y los padres tienen que encontrar fórmulas para controlar la situación. Por ejemplo, si el niño tiene que levantarse a las 8 de la mañana y resulta que él necesita de más tiempo para ganar ritmo, en lugar de insistir a que él se levante “de inmediato”, lo mejor es darle más tiempo, despertándole unos 10 minutos antes de las ocho, para que él pueda reaccionar de mejor manera al despertarse. En estos momentos, estimular al niño con cariñitos y animarle con palabras dulces también resulta aceptable. Lo importante es no crear un hábito de discusión día tras día, a la primera hora de la mañana. Con el tiempo, este momento se convertiría en un pozo de estrés.

A partir de los 8 o 9 años de edad, la rebeldía vuelve al día a día de los niños. A esta edad los niños esperan respuestas, y que todos sus deseos sean atendidos enseguida. Esta postura suele durar hasta el final de la pubertad.

Los motivos del mal humor

Sea cual sea la razón, lo ideal es no dejar que el mal humor se extienda. Habla con tu hijo, mímale, y demuéstrale que tú no tienes la culpa de lo que le está pasando, pero que sí él puede contar contigo. La palabra llave es paciencia. Calma para educar, argumentar, y comprender lo que está ocurriendo.

Los padres deben traducir los momentos de mal humor de sus hijos como ocasiones para educar al hijo a encontrar opciones y superar sus frustraciones. Es desesperante en muchas ocasiones, pero no se puede ignorar que esos comportamientos son parte de la educación y del crecimiento de los niños. Los padres pueden ayudar a sus hijos a que aprendan a conocer y a controlar sus emociones, y demostrarles que los demás también pasan por lo mismo. En el caso de que el esfuerzo de los padres no funcione, y que el mal humor del niño esté influenciando negativamente en sus estudios y sus relaciones, la orientación de un profesional especializado puede ser una gran colaboración. Solamente un experto en el tema podrá evaluar el comportamiento del niño, y descartar algún trastorno como la hiperactividad o la depresión.

Bssos

Dislalia Infantil


Hola chic@s:

Es el trastorno del lenguaje más común en los niños, el más conocido y más fácil de identificar. Suele presentarse entre los tres y los cinco años, con alteraciones en la articulación de los fonemas. A un niño le diagnostican dislalia cuando se nota que es incapaz de pronunciar correctamente los sonidos del habla que son vistos como normales según su edad y desarrollo. Un niño con dislalia suele sustituir una letra por otra, o no pronunciar consonantes.

Cuando un niño menor de cuatro años presenta errores en la pronunciación, está considerado como normal, una etapa en el desarrollo del lenguaje infantil. En esta etapa, no se aplica tratamientos ya que su habla todavía está en fase de maduración. Sin embargo, si los errores en el hablan se mantienen más allá de los cuatro años, se debe consultar un especialista en audición y lenguaje, un logopeda por ejemplo.

Existen dislalias orgánicas, audiógenas, o funcionales.

La dislalia funcional es la más frecuente y se caracteriza por un mal funcionamiento de los órganos articulatorios. El niño desconoce o realiza incorrectamente el punto y modo de articulación del fonema. No sabe hacer vibrar la lengua para pronunciar bien la RR, y suele reemplazar la S por la Z, o la R por la D.

La dislalia orgánica hace con que el niño tenga dificultades para articular determinados fonemas por problemas orgánicos. Cuando presentan alteraciones en las neuronas cerebrales, o alguna malformación o anomalías en los órganos del habla.

La dislalia audiógena se caracteriza por dificultades originadas por problemas auditivos. El niño se siente incapaz de pronunciar correctamente los fonemas porque no oye bien. En algunos casos, es necesario que los niños utilicen prótesis.

Bssos

 

 

Fuente: guiainfantil.com

Terrores Nocturnos

Hola chic@s:

Reír, llorar, enfadarse… Experimentar emociones es algo común en niños y adultos. Sentir miedo, también. Es normal e incluso positivo, ya que supone un estado de alerta que protege de posibles riesgos. Hay temores comunes en casi todos los niños, propios de cada etapa evolutiva, los cuales se superarán con un poco de ayuda de forma casi espontánea. Solo debemos preocuparnos si los miedos perduran demasiado o provocan un estado de ansiedad desproporcionado.

El niño, desde que nace, se va enfrentando a situaciones nuevas, a las cuales se tiene que adaptar. Cuando él considera que alguna de ellas perjudica su bienestar biológico, psicológico o social, ya sea de forma real o posible, la vive como amenazante y reacciona con temor hacia ella. Esto, en muchos casos, ayuda a evitar situaciones peligrosas, como, por ejemplo, acercarse a animales desconocidos. Pero otras veces, se trata de una reacción irracional e ilógica a cosas inocuas o fruto de su imaginación. No desesperemos, los temores infantiles forman parte de su desarrollo normal, pero habrá que ayudarle a afrontarlos y a superar aquello que le asusta. Generalmente, si se tratan de forma correcta, desaparecerán con el tiempo, pero si no es así, pueden llegar a convertirse en fobias o prolongarse hasta la madurez

A pesar de las diferencias individuales, parece haber unos miedos más comunes que otros. Durante el primer año, lo que más los sobresalta es la pérdida de sustentación, los ruidos fuertes, los extraños y separarse de sus padres.
A partir del segundo año, descubren que hay animales que les pueden hacer daño, que no les gusta la oscuridad, que se angustian cuando se hacen alguna herida y que los asusta lo desconocido. Por ello, siguen sin querer separarse de los padres.
Con 3 y 4 años sus miedos se hacen más patentes. Su imaginación les juega malas pasadas y elucubran acerca de los monstruos que se esconden en la oscuridad o tras los disfraces y las máscaras, por lo que suelen despertarse por las noches e ir en busca de sus padres. También los asusta el daño físico y aparece el miedo a los fenómenos naturales (truenos, viento, terremotos).
Al llegar a los 5 y 6 años, mantienen el miedo a separarse de sus padres, a los animales, a la oscuridad y al daño físico, pero además se suma el miedo a seres malvados (ladrones, secuestradores) y personajes imaginarios (brujas, fantasmas, el “coco”, personajes de dibujos animados). Tampoco les gustan los médicos, sobre todo si llevan bata blanca, y los preocupa la enfermedad y la muerte.

El niño de 7 y 8 años sigue teniendo miedo a la oscuridad, a los animales y a los seres sobrenaturales, y añade su temor a hacer el ridículo por la ausencia de habilidades escolares, sociales o deportivas. De 9 a 12 años disminuye su miedo a la oscuridad y a los seres imaginarios, pero ahora son especialmente sensibles al colegio (exámenes, suspensos), a la aceptación social (integración en el grupo, aspecto físico), a la soledad, a la enfermedad y a la muerte.

 

¿Cómo deben viajar los niños?

 

Hola chic@s:

Que poquito me queda para irme de vacaciones. Cinco días y el sábado si Dios quiere estaré camino de la playita :-)

Cuando tenemos hij@s e iniciamos un viaje largo a nuestro destino de vacaciones, intentamos que sea lo mas ameno posible para ellos, puesto que es, hay que reconocerlo, un rollo para todos. Madrugamos para ponernos pronto en carretera y que vayan un rato mas dormidos, como es mi caso, o como hacen otras familias, viajan de noche para que vayan todo el camino dormidos. :-)

Tenemos que prestar especial cuidado con el sistema de retención que reza así: Todos los infantes menores de 12 años y cuya estatura no supera el 1,35 m debe de llevar una silla especialmente diseñada para el coche.

Es común que estas sillas se pongan en la dirección en el que va el  vehículo. Sin embargo, según los últimos estudios, instalar el sistema en sentido contrario, aumenta el nivel de seguridad tanto para la cabeza como para el cuello. Esto se sugiere hasta que el niño tenga al menos dos años y seis meses.

Asimismo, es importante verificar que cada aparato cuente con el certificado oficial, el cual es un adhesivo de color naranja, de tal manera que cumpla todas las medidas de acuerda al reglamento ECE-R44 03 y ECE-R44 04.

Generalmente una silla con estas características no están por debajo de los 60 euros, cantidad que puede algún día salvar la vida de un niño pues en los últimos 20 años, la principal causa de los decesos en los niños ha sido los accidentes automovilísticos.

Féliz Verano. :-)

Bssos