Hola chi@s:

Qué tal estáis? Comenzamos semana y mes. Ya estamos en el mes de Julio y como tópico diré, que rápido pasa el tiempoooooo!!!!. Este año no hemos tenido ni invierno, ahora nos llega todo el calor que no hemos tenido en los meses. Empezar a sacar los bikines y bañadores, porque esto es axfisiante. Sólo espero que el verano no sea de tanto calor como el del año pasado. Que mes de Julio pasamos eh??? buff soporífero.

Bueno, el mes de mayo es para mí  muy especial. El día 14 de mayo mi niña mayor cumplió 12 añitos, jajajajaja, por favor, ya es más alta que yo, está echa toda una mujercita, hay si que puedo decir que los años pasan volando, que hace nada tenía a mi pequeña en brazos acunándola para que se durmiera o ayudándola a dar sus primeros pasos. La verdad es que el primer embarazo, por lo menos para mí, es el que mas intensamente vives. Todo es nuevo, obviamente y todo es maravilloso.  Desde el primer momento hasta el día que das a luz.

Hace doce años, internet no estaba tan avanzado como ahora, pero a parte de comprar la revista que me explicaba semana a semana cuales serían los cambios que iba a tener mi cuerpo. Me encantaba meterme en internet y ver como iba cambiando el feto desde las primeras semanas hasta las últimas. Me imaginaba a mi niña y acariciaba mi tripita para sentir las pataditas. Estaba obsesionada porque me diera pataditas todo el rato, para sentir que estaba ahí, conmigo.

Para mí, la información que tuve tanto de internet como de la revistas que leí, fue muy importante. Las novatas es lo que necesitamos. Mas que nada, para evitar preocupaciones innecesarias que sólo nos provocarían cuadros de estrés. Así que, aquí os traigo de la mano de Almiclub, las etapas del embarazo, semana a semana todos los síntomas, cambios….. para darnos una idea general del crecimiento y el desarrollo durante este maravilloso viaje. De todas formas, es importante recordar que cada bebé se desarrolla de manera diferente, incluso durante el embarazo  

Semana 1: Por qué es importante tu salud previa a la concepción.
La semana 1 de embarazo transcurre antes de la concepción de tu bebé. Descubre de qué forma llevar un estilo de vida y una dieta saludables ahora ayudarán a gestar el mejor entorno para las primeras etapas de su desarrollo, durante sus primeros 1000 días.

Semana 2: La ovulación. Generación de condiciones alimenticias con alto contenido de nutrientes para la concepción.
La semana 2 de embarazo es el período de ovulación. Descubre de qué forma puedes influir en la salud futura de tu bebé incluso en esta etapa previa al embarazo y durante sus 1000 primeros días.

Semana 3: La fecundación. Generación de las condiciones óptimas para el embarazo.
La semana 3 de embarazo es el período en que el óvulo fecundado se implanta en la pared uterina. Descubre de qué forma puedes influir en la salud futura de tu bebé incluso en esta etapa temprana y durante sus primeros 1000 días.

Semana 4: Comienzan a formarse los órganos del bebé.
Tu bebé continuará creciendo a través de la división celular y luego a través de la subdivisión que se produce millones y miles de millones de veces. Todas las células contienen el mismo ADN. Los cambios que se producen en las células, conocidos como “cambios epigenéticos“, pueden “activar” o “desactivar” los genes. Esto hace que los genes se expresen de modo diferente y creen diferentes tipos de células, como células de la piel, del cerebro o de los músculos. Estos cambios se adaptan considerablemente a su entorno; por esta razón, una nutrición y condiciones óptimas de estilo de vida pueden generar un impacto positivo en la salud de por vida.

Semana 5: Quizás comiences a sentir los primeros síntomas del embarazo durante esta semana.
En esta etapa, los niveles de progesterona aumentan diariamente. A medida que el útero se adapta al bebé en crecimiento, puedes sentir leves espasmos. Es posible que otros síntomas sean muy sutiles en esta etapa temprana; sin embargo, entre ellos se pueden incluir cansancio, sensibilidad en los senos, náuseas y vómitos.

Semana 6: Cómo controlar las náuseas matutinas y fortalecer el sistema inmune.
Durante esta semana puedes comenzar a sentir náuseas matutinas. Las náuseas matutinas tienden a ser impredecibles y es imposible predecir quién las padecerá y quién no. Si tienes náuseas relacionadas con el embarazo, quizás te sean de utilidad estos consejos:

  • Trata de comer pequeñas cantidades y con frecuencia.
  • Antes de levantarte a la mañana, come algún snack sencillo, como una galleta, para satisfacer el estómago.
  • Evita los alimentos grasos o picantes.
  • Bebe agua durante todo el día.
  • Toma sorbos de té de menta.
  • Respira un poco de aire fresco.

Semana 7: Obtén información sobre la diabetes gestacional y el desarrollo de tu bebé.
Tu inmune se está adaptando para aceptar y proteger al bebé, así como también a ti misma. Llegó la hora de dar a tus defensas naturales el mayor apoyo posible consumiendo una dieta saludable y teniendo mucho cuidado al preparar tus alimentos.

Semana 8: Pon a prueba nuestras sugerencias para aliviar las náuseas matutinas.
Como tal vez ya descubriste, las náuseas matutinas pueden producirse en cualquier momento del día. Para la mayoría de las madres, desaparecen entre las semanas 12 y 14. Para otras, pueden tardar un poco más, si bien los síntomas pueden aparecer y desaparecer durante el embarazo.
A pesar de producir sensaciones molestas, puedes quedarte tranquila ya que las náuseas matutinas casi siempre son un signo de que el embarazo es saludable.

Semana 9: Obtén información sobre los alimentos que debes evitar para proteger el desarrollo de tu bebé
Durante la semana 9 es posible que te sientas más cansada. Una dieta saludable te ayudará a mantenerte con energía; sin embargo, algunos alimentos pueden representar posibles riesgos para ti y tu bebé.

Semana 10: El hierro es un nutriente importante para el desarrollo de tu bebé.
¿Todavía no se nota? Quizás todavía no tengas tripita, especialmente si éste es tu primer bebé, y el único signo externo de los increíbles desarrollos que se están produciendo en tu interior puede ser el hecho de que estás más cansada de lo habitual.

Semana 11: Las vitaminas prenatales ayudan a favorecer la salud futura de tu bebé
Durante la semana 11 tu bebé se está preparando para un período de crecimiento acelerado. Una dieta saludable aportará los nutrientes para favorecer este crecimiento y ayudará a sentar las bases para un futuro saludable ahora y durante sus primeros 1000 días.

Semana 12: Conoce qué alimentos debes evitar en beneficio de la salud futura de tu bebé.
Durante la semana 12 aproximadamente, el útero crece de tal manera que sobresale de la pelvis y se eleva por encima del hueso púbico. Pronto puede comenzar a aparecerte barriguita.

Semana 13: Aprende a cuidar tus senos mientras cambian y se desarrollan.
Si bien faltan meses para la llegada del bebé, los senos y los conductos galactóforos ya están cambiando a modo de preparación para la lactancia. La leche materna ofrece el equilibrio perfecto de nutrientes para favorecer la salud del bebé desde el nacimiento. Aproximadamente en esta etapa del embarazo, el organismo ya puede comenzar a producir calostro, aunque todavía no te darás cuenta. Este líquido amarillo y ligero es muy nutritivo, y será la primera leche que alimente a tu bebé antes de que comience a salir la leche normal.

Semana 14: Obtén información sobre cómo adaptar tu rutina de ejercicios al embarazo y lee nuestros consejos sobre cómo evitar la acidez estomacal.
A medida que avanza el segundo trimestre, las hormonas se estabilizan y quizás puedes notar un aumento de energía. Estas hormonas también pueden producir ciertos efectos gratos que ahora se tornan más evidentes. El cabello quizás se vea más grueso y brillante, y las uñas posiblemente crezcan con mayor rapidez y fuerza.

Semana 15: Cómo las hormonas impactan en tu actividad física.
Puedes encontrarte con situaciones tales como goteo nasal, mayor producción de saliva o más sudoración de lo habitual. Esto se produce como consecuencia de un mayor volumen de líquido en el organismo. El sangrado nasal es otro efecto secundario común, dado que aumentan los capilares de la nariz. Sin embargo, habla con tu profesional de la salud si se tornan frecuentes o prolongados, o si tienes preguntas o inquietudes.

Semana 16: Los antojos son frecuentes. Lee acerca del desarrollo de tu bebé.
Muchas mujeres tienen antojos de comida durante el embarazo. Los antojos pueden ser específicos, como melocotones de una determinada madurez, por ejemplo, o más generales, como ganas de comer comidas picantes.
No está claro por qué se sienten antojos; puede ser que la intensificación de los sentidos hace que algunos alimentos sean más tentadores o que los antojos indiquen que el organismo requiere de un nutriente en particular. Por ejemplo, un antojo de queso puede significar que necesitas más calcio.

Semana 17: Comer bien para aliviar el estreñimiento.
Es frecuente tener una digestión lenta y estreñimiento durante el embarazo debido a un aumento constante en los niveles de progesterona. La progesterona actúa como un relajante muscular que dificulta el correcto funcionamiento de los músculos intestinales. Puede resultar molesto y producir cólicos estomacales. Y generalmente empeora a medida que el bebé aumenta de tamaño. Lo bueno es que una dieta saludable y equilibrada realmente puede ser de ayuda. Asegúrate de ingerir suficiente fibra y proponte beber, como mínimo, dos litros de líquido por día. Nuestra Herramienta de Nutrición puede ayudarte a consumir una equilibrada.

Semana 18: Los mareos son frecuentes. Aprende a cuidarte más.
Los mareos son frecuentes en esta etapa. El volumen de sangre ha aumentado considerablemente y el corazón se esfuerza en un 40-50% más para hacer circular la sangre adicional necesaria para nutriros a los dos. Mientras tanto, el útero en crecimiento presiona los vasos sanguíneos, lo cual puede hacerte sentirte mareada.

Semana 19: Preparación para la primera ecografía.
Estás casi lista para la ecografía correspondiente a la semana 20. Este estudio les permite a los profesionales médicos analizar de forma exhaustiva el desarrollo del bebé.  Algunas ecografías son muy nítidas, pero si no estás segura de qué parte estás viendo, pídele al técnico que te las señale. Quizás sepas ya el sexo del bebé y es frecuente que puedas llevarte a casa una imagen impresa de la ecografía.

Semana 20: Qué debes esperar de la ecografía.
Muchas mamás sienten calambres en las piernas durante el segundo y tercer trimestre. Esto se debe probablemente al cambio de forma del cuerpo que genera presión en los músculos y nervios de las piernas. Los calambres en las piernas pueden despertarte de noche y alterarte el sueño. Prueba levantado los pies con una almohada para minimizar las posibilidades de tener calambres.

Semana 21: Omega 3 es clave en el desarrollo del cerebro de tu bebé.
Las 21 semanas son un periodo de rápido desarrollo cerebral para tu bebé. Debes apoyar este desarrollo mediante el consumo de abundantes ácidos grasos omega-3 y omega-6, conocidos como ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LCP, por sus siglas en inglés). Las investigaciones demostraron que una mayor ingesta de LCP durante el embarazo tiene muchos beneficios:

Semana 22: Una mayor necesidad de beber líquido.
Durante el embarazo, el organismo necesita más agua para producir la sangre necesaria para alimentar al bebé. Mantenerse bien hidratada también es fundamental para mantener un nivel saludable de líquido amniótico. En este momento, deberías beber, como mínimo, dos litros de agua al día, lo cual equivale a entre 8 y 10 vasos. Si sientes que tu sueño se ve alterado por tener que ir al baño, bebe una mayor cantidad de líquido más temprano durante el día.

Semana 23: Descubre cómo aumentar tu ingesta de minerales esenciales cada día.
El calcio es necesario para el desarrollo de los huesos y dientes del bebé. También es esencial para tu propio sistema muscular, circulatorio y nervioso. Por lo tanto, debes asegurarte de ingerir una cantidad suficiente en tu dieta, tanto para ti como para el bebé.

Semana 24: Los cambios de emociones son normales.
La fluctuación de las hormonas puede provocar hipersensibilidad en esta etapa. Es normal atravesar fases de entusiasmo, nerviosismo, ansiedad e irritabilidad durante tu embarazo o a veces de un momento a otro. Al sentir cada vez más los movimientos del bebé, el embarazo puede tornarse más real y muchas mujeres se sienten intimidadas por los cambios venideros.

Semana 25: Aumento de peso y desarrollo de tu bebé.
El aumento de peso recomendado depende del peso previo al embarazo. Como regla general, si tenías un peso saludable antes de la concepción, proponte aumentar entre 11,5–12,5 kg durante  el embarazo. La mayor parte del aumento debe darse durante la segunda mitad de tu embarazo.

Semana 26: Ejercicio
Es importante hacer actividad física segura y dentro de los límites de tu cuerpo. Estas pautas son especialmente relevantes durante el embarazo:
Escucha las señales de tu cuerpo y no te agotes.
Regula tus expectativas a medida que aumenta de tamaño: quizás no puedas mantener tu rutina previa al embarazo.
Un período diario de actividad física de bajo impacto puede ayudarte a mantenerte activa: caminar es una opción simple y segura.
La natación o las clases en el agua pueden brindarte una sensación agradable a tu cuerpo: el agua te brinda apoyo y no hay presión en las articulaciones.
Evita la actividad física extenuante cuando haga calor.
Bebe abundante líquido.
Asegúrate de informar a los instructores de que estás embarazada.

Semana 27: Descubre algunos consejos para dormir mejor.
El crecimiento de la barriga, el dolor de las articulaciones, la acidez estomacal y una necesidad frecuente de orinar pueden afectarte el sueño de forma considerable en esta fase. Si tienes demasiadas cosas en la cabeza que no te dejan dormir, prueba a  realizar una rutina de relajación, toma un baño templado, bebe leche tibia, realiza ejercicios de respiración profunda o leer un libro.

Semana 28: Evita la indigestión.
El sistema digestivo puede no funcionar con tanta eficacia como de costumbre durante el tercer trimestre. La combinación de hormonas del embarazo y la presión del bebé en crecimiento pueden producir hinchazón e indigestión.
Toma medidas para aliviar la molestia de la indigestión:
Come cantidades pequeñas de comida con frecuencia: las comidas más abundantes pueden ser más difíciles de digerir para tu organismo.
Tómate tu tiempo para comer y masticar bien la comida.
Siéntate derecha cuando comas y durante un rato después para aliviar la presión extra que hay sobre el estómago.
Evita comer alimentos que sean difíciles de digerir para el organismo, como alimentos fritos y comidas picantes.

Semana 29: Lee los consejos para un mejor sueño.
En esta etapa, te encontrarás en el último trimestre y el bebé se estará desarrollando rápidamente. Es probable que sientas muchos movimientos. De hecho, por momentos puedes sentir como si el bebé estuviera haciendo gimnasia en tu interior. Tu pareja y/o tus amigos quizás puedan sentir los movimientos y las pataditas cada vez más fuertes de tu bebé a través de la tripa.

Semana 30: Consejos acerca de tomar abundante líquido
A medida que tu bebé continúa creciendo y aumenta de tamaño, deberás consumir abundante cantidad de líquidos y fibra. Es frecuente padecer estreñimiento en esta etapa, así que trata de beber dos litros de líquido al día, lo cual equivale a entre 8 y 10 vasos. No esperes a tener sed. Esto podría ser un signo de que ya estás deshidratada.

Semana 31: ¿Cansada y sin aliento? Habla con tu médico, matrona o con nuestros expertos.
Es posible que tu bebé todavía se encuentre bien arriba, por lo que podrás sentirte sin aliento debido a que el útero ejerce presión contra el diafragma. Si esto te inquieta, habla con tu matrona o médico. Es posible que tu bebé no descienda hacia la pelvis hasta la semana 36  y, en algunas mamás, esto quizás no suceda hasta el comienzo del parto. Mientras tanto, trata de descansar en la mayor medida posible. Hacer actividad física suave, como caminar y nadar, puede ayudar a relajarte y dormir mejor, pero deja de hacerlo si te sientes cansada.

Semana 32: ¿Sientes contracciones leves y raras?
Quizás sientas que los músculos del útero se tensan en ocasiones. Muchas mujeres sienten estas contracciones leves y falsas, llamadas “Braxton Hicks”, a medida que se acerca el parto, especialmente si ya tuvieron uno o más hijos. También pueden producirse con más frecuencia si estás deshidratada, así que recuerda beber abundante cantidad de líquido durante el día.

Semana 33: Elige tentempiés saludables.
A medida que tú y tu bebé crecéis en tamaño, necesitarás más energía. Comer pequeñas cantidades de comida con frecuencia puede ayudarte a seguir con tus actividades durante el día. Asegúrate de comer lentamente y de masticar bien la comida.
Trata de darte gustos con algunos de estos piscolabis saludables:

  •  Añade trozos de fruta o cereal al yogur.
  • Corta unas tiras de pan de pita y tómalas con  Hummus (paté de garbanzos).
  • Lleva bolsas pequeñas de frutos secos y nueces sin sal en el bolso en caso de emergencia.
  • Prepara una bolsa con refrigerios que incluyan algo de fruta, una barrita de cereal o unas galletas saludables bajas en grasas.

Semana 34: Preparar la bolsa para llevar al hospital.
A medida que se aproxima la fecha de parto, es normal cansarse con facilidad. Escucha las señales de tu cuerpo y relájate si es necesario. Aprovecha al máximo este período antes de que llegue el bebé para relajarte y dormir. Reserva tu energía para el parto. Sigue comiendo cantidades pequeñas de comida y tentempiés, con frecuencia y bien equilibrados para mantenerte saludable y alimentar a tu bebé.

Semana 35: Sueños realistas.
¿Te sientes un poco cansada y exhausta? Es perfectamente comprensible en esta etapa. La barriga pesa y cargar el peso todo el día puede ser agotador. Además, las hormonas pueden causarte cambios emocionales: esto es normal, así que no te preocupes.

Semana 36: ¿Cómo te afecta el aumento de peso de tu bebé?.
Como tu bebé ocupa demasiado espacio, es posible que tengas problemas para comer una comida de tamaño normal. Los refrigerios y las comidas más pequeñas y frecuentes son más fáciles de digerir en este momento. Quizás comiences a respirar mejor cuando el bebé empiece a descender hacia la pelvis. Este proceso a menudo se produce algunas semanas antes del parto.
También es posible que sientas mayor presión en la parte baja del abdomen cuando descienda el bebé. Esto puede producir molestias al caminar y probablemente necesites orinar con mayor frecuencia.

Semana 37: ¿Qué hacer frente a la sensación de calor?.
Probablemente te sientas cansada y acalorada en este momento. Esto se debe a que tu organismo está funcionando durante más tiempo para alimentar a tu bebé y soportar el peso extra. Cuanto mayor sea la sangre que tu organismo haga circular para ti y el bebé, más serán las calorías que necesites y, con toda esta energía extra en uso, más calor sentirás.

Semana 38: Prepara un plan de nacimiento.
Durante esta semana, tendrás tu última cita prenatal antes de que nazca el bebé. Es un buen momento para preparar una lista de preguntas de último minuto que tal vez tengas para tu matrona. Las preguntas pueden variar desde cómo lidiar con un parto prematuro hasta cómo aliviar el dolor.
Es un buen momento para revisar tu plan de parto, si tienes uno, o pensar en elaborar uno. Te ayudará a sentirte preparada y les indicará a las matronas o los médicos qué tipo de parto y nacimiento deseas tener.

Semana 39: ¿Ya se cumplió la fecha de parto de tu bebé?
Durante esta etapa, las várices, si tienes, pueden pronunciarse. Esto se debe a que la hormona progesterona relaja los vasos sanguíneos y tienes más sangre circulando por el organismo. Trata de no estar demasiado tiempo de pie y levanta las piernas cuando te sientes.

La buena noticia es que, una vez que la cabeza del bebé se haya encajado, no sentirás tanta falta de aire dado que habrá menos presión en los pulmones generada por el cuerpo del bebé.