Hola chic@s:

Qué tal todo? Ya estamos a mitad de mayo, que poquito queda para que llegue el verano y poder disfrutar de unos días de descanso. Que ganas!!! El tiempo nos acompañe, y así poder disfrutar de la piscina o de la playa. Sólo espero que este año no haga el mes de Julio que hizo el año pasado, que calor!!! os acordáis??? fué algo horrible, tanto calor no es bueno jajajajja, sobre todo si estás trabajando y sales tarde…..

Hoy os voy a hablar de algo muy importante en la vida de todo niñ@, pero sobre todo en sus primeros años de vida. Lo fundamental, por lo menos bajo mi punto de vista, es durante los primeros meses de vida, la leche materna, es la más sana elección que podemos darle a nuestr@s hij@s, siempre y cuando la madre pueda, claro está. Para luego ya tenemos a nuestro gran aliado en el crecimiento de nuestr@s peques, Nestle junior……

Los tres primeros años de vida del niño son fundamentales tanto en el crecimiento físico como en el desarrollo cerebral. Durante los 2 primeros años, por ejemplo, tu peque alcanza la mitad de su estatura adulta y empieza a decir sus primeras palabras. Además, ¡la ganancia de talla, peso y volumen cerebral es la más rápida de toda la infancia!

Por eso en esta etapa de fuerte crecimiento es fundamental una nutrición adecuada ya que:

• El consumo de vitamina D entre los 13 y 36 meses es casi la mitad de la cantidad recomendada (46,5 %)

• Un 12% de los niños y niñas entre los 6 meses y 3 años tienen anemia por deficiencia de hierro.

• Los niños y niñas de 13 a 36 meses ingieren 3,8 veces más proteínas de lo recomendado.

Es por esto que la alimentación del niño en esta etapa debe estar adaptada a sus necesidades específicas y proporcionarle todos los nutrientes esenciales que necesita.

El estómago de los niños de 1 a 3 años es entre 3 y 4 veces más pequeño que el de un adulto y en cambio sus necesidades nutricionales por kilo de peso son más altas. Por eso, la leche constituye uno de los pilares fundamentales en la alimentación del niño en los primeros años de vida, y los expertos en nutrición infantil recomiendan que sigan tomando 2 vasos (500ml) de leche al día durante esta etapa. Sin embargo, la leche de vaca presenta una serie de deficiencias que hacen que no sea nutricionalmente equilibrada para los niños a partir de 1 año.

Las leches de crecimiento ayudan a aportar parte de los nutrientes clave para el niño a partir de 1 año ya que se trata de leche de vaca a la se reemplaza la grasa láctea por aceites vegetales, disminuyendo así las grasas saturadas. Y además se ajusta el contenido de proteínas, minerales y vitaminas, adaptándolo a sus necesidades:

SIN EXCESO DE PROTEÍNAS: Los niños a estas edades ingieren un exceso de proteínas, que puede tener efectos negativos sobre su salud actual y futura. Las fórmulas de crecimiento tienen una menor cantidad de proteínas que la leche de vaca, adecuada para un crecimiento equilibrado de los niños de esta edad.

CON VITAMINAS Y MINERALES: están enriquecidas con 13 vitaminas para ayudar a cubrir los requerimientos específicos de los niños a partir de 1 año. Además tienen la cantidad adecuada de minerales muy importantes y necesarios, como el hierro que ayuda al desarrollo cognitivo normal, el zinc que ayuda al crecimiento normal y el calcio y la vitamina D que ayudan al correcto desarrollo de los huesos.

” La leche materna es la mejor para los bebés. El profesional de la salud indicará el momento apropiado para la introducción de los nuevos alimentos.”

Bssos.