Archive for septiembre, 2011

Receta: Batido de galletas Oreo con sirope de chocolate casero

Hola chic@s:

Vaya receta que he encontrado. ¡¡¡¡Que rica!!!!. Este batido de galletas Oreo con sirope de chocolate va a ser la merienda de dos niñas preciosas para mañana sábado. Las encantan las galletas Oreo y el chocolate no digamos. He encontrado la mezcla perfecta. ;-)

Batido de galletas Oreo

Ingredientes:

Para el sirope de chocolate:

  • 1 taza (250 ml) de agua
  • 1/2 taza (100 g) de azúcar
  • 1/2 taza (160 g) de glucosa (o jarabe de maíz o néctar de agave)
  • 3/4 taza (75 g) de cacao en polvo sin azúcar
  • 55 g de chocolate amargo o semidulce, finamente picado (en este caso se usó Lindt 70%)

Para el batido

  • 6 galletas Oreo y un poco más para adornar (o galletas Oreo mini para adornar)
  • 1 1/4 taza de leche
  • Helado de vainilla de buena calidad

Preparación del sirope de chocolate casero
En una cacerola mediana, mezclar el agua, el azúcar, la glucosa y el cacao en polvo. Llevar a ebullición a fuego medio. Cuando empiece a hervir, retirar del fuego y agregar el chocolate picado hasta que se derrita. Dejar reposar el sirope durante un par de horas en la nevera antes de servir, y así le dará tiempo para espesar.

Preparación del batido de Oreo
Poner sirope de chocolate casero en los dos lados del vaso en el pondrás el batido. Machacar las 6 Oreos en una bolsa de plástico, o utilizar un procesador de alimentos. Colocar las Oreos trituradas, la leche y 2 bolas de helado (alrededor de 3/4 tazas) en una licuadora o batidora. Mezcla hasta que se combinen bien y esté espumoso. Echar el batido en vasos preparados. . Añadir otra cucharada de helado de vainilla a cada vaso y decorar con Mini Oreos o con trozos grandes de Oreo machacada. Servir inmediatamente.

 

Cuento: Pulgarcita

Hola chic@s:

El cuento de esta semana.

Erase una mujer que anhelaba tener un niño, pero no sabía dónde irlo a buscar. Al fin se decidió a acudir a una vieja bruja y le dijo:

-Me gustaría mucho tener un niño; dime cómo lo he de hacer.

-Sí, será muy fácil -respondió la bruja-. Ahí tienes un grano de cebada; no es como la que crece en el campo del labriego, ni la que comen los pollos. Plántalo en una maceta y verás maravillas.

-Muchas gracias -dijo la mujer; dio doce sueldos a la vieja y se volvió a casa; sembró el grano de cebada, y brotó enseguida una flor grande y espléndida, parecida a un tulipán, sólo que tenía los pétalos apretadamente cerrados, cual si fuese todavía un capullo.

-¡Qué flor tan bonita! -exclamó la mujer, y besó aquellos pétalos rojos y amarillos; y en el mismo momento en que los tocaron sus labios, se abrió la flor con un chasquido. Era en efecto, un tulipán, a juzgar por su aspecto, pero en el centro del cáliz, sentada sobre los verdes estambres, se veía una niña pequeñísima, linda y gentil, no más larga que un dedo pulgar; por eso la llamaron Pulgarcita.

Le dio por cuna una preciosa cáscara de nuez, muy bien barnizada; azules hojuelas de violeta fueron su colchón, y un pétalo de rosa, el cubrecama. Allí dormía de noche, y de día jugaba sobre la mesa, en la cual la mujer había puesto un plato ceñido con una gran corona de flores, cuyos peciolos estaban sumergidos en agua; una hoja de tulipán flotaba a modo de barquilla, en la que Pulgarcita podía navegar de un borde al otro del plato, usando como remos dos blancas crines de caballo. Era una maravilla. Y sabía cantar, además, con voz tan dulce y delicada como jamás se haya oído.

Una noche, mientras la pequeñuela dormía en su camita, se presentó un sapo, que saltó por un cristal roto de la ventana. Era feo, gordote y viscoso; y vino a saltar sobre la mesa donde Pulgarcita dormía bajo su rojo pétalo de rosa.

«¡Sería una bonita mujer para mi hijo!», se dijo el sapo, y, cargando con la cáscara de nuez en que dormía la niña, saltó al jardín por el mismo cristal roto.

Cruzaba el jardín un arroyo, ancho y de orillas pantanosas; un verdadero cenagal, y allí vivía el sapo con su hijo. ¡Uf!, ¡y qué feo y asqueroso era el bicho! ¡igual que su padre! «Croak, croak, brekkerekekex!», fue todo lo que supo decir cuando vio a la niñita en la cáscara de nuez.

-Habla más quedo, no vayas a despertarla -le advirtió el viejo sapo-. Aún se nos podría escapar, pues es ligera como un plumón de cisne. La pondremos sobre un pétalo de nenúfar en medio del arroyo; allí estará como en una isla, ligera y menudita como es, y no podrá huir mientras nosotros arreglamos la sala que ha de ser su habitación debajo del cenagal.

Crecían en medio del río muchos nenúfares, de anchas hojas verdes, que parecían nadar en la superficie del agua; el más grande de todos era también el más alejado, y éste eligió el viejo sapo para depositar encima la cáscara de nuez con Pulgarcita.

Cuando se hizo de día despertó la pequeña, y al ver donde se encontraba prorrumpió a llorar amargamente, pues por todas partes el agua rodeaba la gran hoja verde y no había modo de ganar tierra firme.

Mientras tanto, el viejo sapo, allá en el fondo del pantano, arreglaba su habitación con juncos y flores amarillas; había que adornarla muy bien para la nuera. Cuando hubo terminado nadó con su feo hijo hacia la hoja en que se hallaba Pulgarcita. Querían trasladar su lindo lecho a la cámara nupcial, antes de que la novia entrara en ella. El viejo sapo, inclinándose profundamente en el agua, dijo:

-Aquí te presento a mi hijo; será tu marido, y vivirán muy felices en el cenagal.

-¡Coax, coax, brekkerekekex! -fue todo lo que supo añadir el hijo. Cogieron la graciosa camita y echaron a nadar con ella; Pulgarcita se quedó sola en la hoja, llorando, pues no podía avenirse a vivir con aquel repugnante sapo ni a aceptar por marido a su hijo, tan feo.

Los pececillos que nadaban por allí habían visto al sapo y oído sus palabras, y asomaban las cabezas, llenos de curiosidad por conocer a la pequeña. Al verla tan hermosa, les dio lástima y les dolió que hubiese de vivir entre el lodo, en compañía del horrible sapo. ¡Había que impedirlo a toda costal Se reunieron todos en el agua, alrededor del verde tallo que sostenía la hoja, lo cortaron con los dientes y la hoja salió flotando río abajo, llevándose a Pulgarcita fuera del alcance del sapo.

En su barquilla, Pulgarcita pasó por delante de muchas ciudades, y los pajaritos, al verla desde sus zarzas, cantaban: «¡Qué niña más preciosa!». Y la hoja seguía su rumbo sin detenerse, y así salió Pulgarcita de las fronteras del país.

Una bonita mariposa blanca, que andaba revoloteando por aquellos contornos, vino a pararse sobre la hoja, pues le había gustado Pulgarcita. Ésta se sentía ahora muy contenta, libre ya del sapo; por otra parte, ¡era tan bello el paisaje! El sol enviaba sus rayos al río, cuyas aguas refulgían como oro purísimo. La niña se desató el cinturón, ató un extremo en torno a la mariposa y el otro a la hoja; y así la barquilla avanzaba mucho más rápida.

Más he aquí que pasó volando un gran abejorro, y, al verla, rodeó con sus garras su esbelto cuerpecito y fue a depositarlo en un árbol, mientras la hoja de nenúfar seguía flotando a merced de la corriente, remolcada por la mariposa, que no podía soltarse.

¡Qué susto el de la pobre Pulgarcita, cuando el abejorro se la llevó volando hacia el árbol! Lo que más la apenaba era la linda mariposa blanca atada al pétalo, pues si no lograba soltarse moriría de hambre. Al abejorro, en cambio, le tenía aquello sin cuidado. Se posó con su carga en la hoja más grande y verde del árbol, regaló a la niña con el dulce néctar de las flores y le dijo que era muy bonita, aunque en nada se parecía a un abejorro. Más tarde llegaron los demás compañeros que habitaban en el árbol; todos querían verla. Y la estuvieron contemplando, y las damitas abejorras exclamaron, arrugando las antenas:

-¡Sólo tiene dos piernas; qué miseria!

-¡No tiene antenas! -observó otra.

-¡Qué talla más delgada, parece un hombre! ¡Uf, que fea! -decían todas las abejorras.

Y, sin embargo, Pulgarcita era lindísima. Así lo pensaba también el abejorro que la había raptado; pero viendo que todos los demás decían que era fea, acabó por creérselo y ya no la quiso. Podía marcharse adonde le apeteciera. La bajó, pues, al pie del árbol, y la depositó sobre una margarita. La pobre se quedó llorando, pues era tan fea que ni los abejorros querían saber nada de ella. Y la verdad es que no se ha visto cosa más bonita, exquisita y límpida, tanto como el más bello pétalo de rosa.

Todo el verano se pasó la pobre Pulgarcita completamente sola en el inmenso bosque. Se trenzó una cama con tallos de hierbas, que suspendió de una hoja de acedera, para resguardarse de la lluvia; para comer recogía néctar de las flores y bebía del rocío que todas las mañanas se depositaba en las hojas. Así transcurrieron el verano y el otoño; pero luego vino el invierno, el frío y largo invierno. Los pájaros, que tan armoniosamente habían cantado, se marcharon; los árboles y las flores se secaron; la hoja de acedera que le había servido de cobijo se arrugó y contrajo, y sólo quedó un tallo amarillo y marchito. Pulgarcita pasaba un frío horrible, pues tenía todos los vestidos rotos; estaba condenada a helarse, frágil y pequeña como era. Comenzó a nevar, y cada copo de nieve que le caía encima era como si a nosotros nos echaran toda una palada, pues nosotros somos grandes, y ella apenas medía una pulgada. Se envolvió en una hoja seca, pero no conseguía entrar en calor; tiritaba de frío.

Junto al bosque se extendía un gran campo de trigo; lo habían segado hacía tiempo, y sólo asomaban de la tierra helada los rastrojos desnudos y secos. Para la pequeña era como un nuevo bosque, por el que se adentró, y ¡cómo tiritaba! Llegó frente a la puerta del ratón de campo, que tenía un agujerito debajo de los rastrojos. Allí vivía el ratón, bien calentito y confortable, con una habitación llena de grano, una magnífica cocina y un comedor. La pobre Pulgarcita llamó a la puerta como una pordiosera y pidió un trocito de grano de cebada, pues llevaba dos días sin probar bocado. .

-¡Pobre pequeña! -exclamó el ratón, que era ya viejo, y bueno en el fondo-, entra en mi casa, que está bien caldeada y comerás conmigo-. Y como le fuese simpática Pulgarcita, le dijo: – Puedes pasar el invierno aquí, si quieres cuidar de la limpieza de mi casa, y me explicas cuentos, que me gustan mucho.

Pulgarcita hizo lo que el viejo ratón le pedía y lo pasó la mar de bien.

-Hoy tendremos visita -dijo un día el ratón-. Mi vecino suele venir todas las semanas a verme. Es aún más rico que yo; tiene grandes salones y lleva una hermosa casaca de terciopelo negro. Si lo quisieras por marido nada te faltaría. Sólo que es ciego; habrás de explicarle las historias más bonitas que sepas.

Pero a Pulgarcita le interesaba muy poco el vecino, pues era un topo.

Éste vino, en efecto, de visita, con su negra casaca de terciopelo. Era rico e instruido, dijo el ratón de campo; tenía una casa veinte veces mayor que la suya. Ciencia poseía mucha, mas no podía sufrir el sol ni las bellas flores, de las que hablaba con desprecio, pues no, las había visto nunca.

Pulgarcita hubo de cantar, y entonó «El abejorro echó a volar» y «El fraile descalzo va campo a través». El topo se enamoró de la niña por su hermosa voz, pero nada dijo, pues era circunspecto.

Poco antes había excavado una larga galería subterránea desde su casa a la del vecino e invitó al ratón y a Pulgarcita a pasear por ella siempre que les viniese en gana. Les advirtió que no debían asustarse del pájaro muerto que yacía en el corredor; era un pájaro entero, con plumas y pico, que seguramente había fallecido poco antes y estaba enterrado justamente en el lugar donde habla abierto su galería.

El topo cogió con la boca un pedazo de madera podrida, pues en la oscuridad reluce como fuego, y, tomando la delantera, les alumbró por el largo y oscuro pasillo. Al llegar al sitio donde yacía el pájaro muerto, el topo apretó el ancho hocico contra el techo y, empujando la tierra, abrió un orificio para que entrara luz. En el suelo había una golondrina muerta, las hermosas alas comprimidas contra el cuerpo, las patas y la cabeza encogidas bajo el ala. La infeliz avecilla había muerto de frío. A Pulgarcita se le encogió el corazón, pues quería mucho a los pajarillos, que durante todo el verano habían estado cantando y gorjeando a su alrededor. Pero el topo, con su corta pata, dio un empujón a la golondrina y dijo:

-Ésta ya no volverá a chillar. ¡Qué pena, nacer pájaro! A Dios gracias, ninguno de mis hijos lo será. ¿Qué tienen estos desgraciados, fuera de su quivit, quivit? ¡Vaya hambre la que pasan en invierno!

-Habla como un hombre sensato -asintió el ratón-. ¿De qué le sirve al pájaro su canto cuando llega el invierno? Para morir de hambre y de frío, ésta es la verdad; pero hay quien lo considera una gran cosa.

Pulgarcita no dijo esta boca es mía, pero cuando los otros dos hubieron vuelto la espalda, se inclinó sobre la golondrina y, apartando las plumas que le cubrían la cabeza, besó sus ojos cerrados.

«¡Quién sabe si es aquélla que tan alegremente cantaba en verano!», pensó. «¡Cuántos buenos ratos te debo, mi pobre pajarillo!».

El topo volvió, a tapar el agujero por el que entraba la luz del día y acompañó a casa a sus vecinos. Aquella noche Pulgarcita no pudo pegar un ojo; saltó, pues, de la cama y trenzó con heno una grande y bonita manta, que fue a extender sobre el avecilla muerta; luego la arropó bien, con blanco algodón que encontró en el cuarto de la rata, para que no tuviera frío en la dura tierra.

-¡Adiós, mi pajarito! -dijo-. Adiós y gracias por las canciones con que me alegrabas en verano, cuando todos los árboles estaban verdes y el sol nos calentaba con sus rayos.

Aplicó entonces la cabeza contra el pecho del pájaro y tuvo un estremecimiento; le pareció como si algo latiera en él. Y, en efecto, era el corazón, pues la golondrina no estaba muerta, y sí sólo entumecida. El calor la volvía a la vida.

En otoño, todas las golondrinas se marchan a otras tierras más cálidas; pero si alguna se retrasa, se enfría y cae como muerta. Allí se queda en el lugar donde ha caído, y la helada nieve la cubre.

Pulgarcita estaba toda temblorosa del susto, pues el pájaro era enorme en comparación con ella, que no medía sino una pulgada. Pero cobró ánimos, puso más algodón alrededor de la golondrina, corrió a buscar una hoja de menta que le servía de cubrecama, y la extendió sobre la cabeza del ave.

A la noche siguiente volvió a verla y la encontró viva, pero extenuada; sólo tuvo fuerzas para abrir los ojos y mirar a Pulgarcita, quien, sosteniendo en la mano un trocito de madera podrida a falta de linterna, la estaba contemplando.

-¡Gracias, mi linda pequeñuela! -murmuró la golondrina enferma-. Ya he entrado en calor; pronto habré recobrado las fuerzas y podré salir de nuevo a volar bajo los rayos del sol.

-¡Ay! -respondió Pulgarcita-, hace mucho frío allá fuera; nieva y hiela. Quédate en tu lecho calentito y yo te cuidaré.

Le trajo agua en una hoja de flor para que bebiese. Entonces la golondrina le contó que se había lastimado un ala en una mata espinosa, y por eso no pudo seguir volando con la ligereza de sus compañeras, las cuales habían emigrado a las tierras cálidas. Cayó al suelo, y ya no recordaba nada más, ni sabía cómo había ido a parar allí.

El pájaro se quedó todo el invierno en el subterráneo, bajo los amorosos cuidados de Pulgarcita, sin que lo supieran el topo ni el ratón, pues ni uno ni otro podían sufrir a la golondrina.

No bien llegó la primavera y el sol comenzó a calentar la tierra, la golondrina se despidió de Pulgarcita, la cual abrió el agujero que había hecho el topo en el techo de la galería. Entró por él un hermoso rayo de sol, y la golondrina preguntó a la niñita si quería marcharse con ella; podría montarse sobre su espalda, y las dos se irían lejos, al verde bosque. Mas Pulgarcita sabía que si abandonaba al ratón le causaría mucha pena.

-No, no puedo -dijo.

-¡Entonces adiós, adiós, mi linda pequeña! -exclamó la golondrina, remontando el vuelo hacia la luz del sol. Pulgarcita la miró partir, y las lágrimas le vinieron a los ojos; pues le había tomado mucho afecto.

-¡Quivit, quivit! -chilló la golondrina, emprendiendo el vuelo hacia el bosque. Pulgarcita se quedó sumida en honda tristeza. No le permitieron ya salir a tomar el sol. El trigo que habían sembrado en el campo de encima creció a su vez, convirtiéndose en un verdadero bosque para la pobre criatura, que no medía más de una pulgada.

-En verano tendrás que coserte tu ajuar de novia -le dijo un día el ratón. Era el caso que su vecino, el fastidioso topo de la negra pelliza, había pedido su mano-. Necesitas ropas de lana y de hilo; has de tener prendas de vestido y de cama, para cuando seas la mujer del topo.

Que tengais dulces sueños……

Bssos


FIN

 

Un día en el Rastro de Navacerrada

 

Hola chic@s:

Mitad de semana, hoy es miércoles ya queda menos para el fin de semana……

Como muchos de vosotr@s ya sabéis por el grupo de Facebook, el domingo estuve con mis “cositas” como yo cariñosamente las llamo en el Rastro de Navacerrada. Para las personas que nos sois de Madrid, os diré que Navacerrada es un pueblo de la Sierra Norte de Madrid, muy bonito, que en invierno hace un frío que pela jajajajaja. Todos los domingos, ponen un rastro de cosas de segunda mano y artesanía. Lo conozco hace mucho ese rastro, he ido unas cuantas veces, los cuadros de mi salón, los compre allí a un artista que exponía su obra.

Es una enorme explanada de tierra donde cada uno tiene su parcelita para exponer lo que quiere vender a la gente. Esta muy bien organizado la verdad, lo único el madrugón que me tuve que pegar el domingo, me levante a las 7 de la mañana, porque tenía que estar allí antes de las 8:30 y claro me pilla un poquito retirado de mi casa, a 45 minutos en coche, pero merecio y mucho la pena.

Había mucho gente, bueno hasta eso de las 11:30 no empezarón a llegar. Allí tenía yo colocado mi puestecillo con todas mis “cositas” como podéis ver en la foto de la portada. Cada vez le estoy cogiendo mas gustillo a esto de la venta ambulante. He de decir, que es muy duro, y que admiro muchísimo a las personas que están todos los días de pueblo en pueblo vendiendo sus productos, estando mas de 8 horas de pie, montando y desmontando sus puestos, haga frío o calor.

La gente de los puestos es extraordinaria, super simpática y amable. Ya lo pude comprobar cuando estuve en las fiestas de San Sebastian de los Reyes. Esta vez iba mas o menos preparada para afrontar la jornada de trabajo, mi nevera con mis provisiones, agua, bocata, coca-cola, y mi mesa, esta vez mucho mas grande que mi cajita jajajaja y una silla bastante comoda, pero se me olvido un pequeño detalle, una sombrilla, ¡¡¡que calor hacía!!!. Pero como os digo, la gente del rastro es maravillosa y entre ellos se ayudan muchísimo. Los chicos que tenía al lado de mi puesto, al verme tan blanca de piel y con ese sol que me estaba dando todo el rato en la cara, me ofrecieron una sombrilla que tenían ellos. ¡¡¡¡¡Menos mal!!!!! si no me cuezo……

Las ventas no fueron del todo mal para ser mi primer domingo. Lo que más agradeces es que la gente valore tu trabajo y que le guste. Fueron muchos los que me preguntaban si lo había hecho yo misma. Tuve incluso que hacer unas cuantas pulseras sobre la marcha. Mi primera venta, fue una pulsera de la bandera española, que me pidio una señora mayor, mas simpática, cuando le dije a su marido que habían sido mi primera venta, se alegro muchísimo, la señora estaba encantada, porque se la hice personalmente para ella eligiendo los abalorios que quería poner. :-)

Bueno este domingo creo que me voy a liar otra vez la manta a la cabeza y subire a Navacerrada a repetir la experiencia, esta vez cogere una buena sombrilla……

Para todos aquell@s que queráis venir os dejo el la dirección y unas indicaciones para que no os perdáis, no os vaya a pasar como a mi cuñada Soñia,  que no se muy bien como apareció en el alto de los leones camino de Segovia jajajajaja.

Espero vuestra visita, estaré encantada de atenderos. :-)

Desde Madrid: Por la M-607 hasta Navacerrada.
Por la A-6 hasta Collado Villalba, en la salida 39 se toma la M-601 dirección Puerto de Navacerrada.
línea 691 desde el Intercambiador de Moncloa (Madrid), isla 2, dársena 21. Todos los días. 

De lunes a viernes:
Línea 685 desde Majadahonda (Hospital) y Las Rozas de Madrid. Servicio limitado.
Línea 690 desde Guadarrama (calle Escoriales, junto Hospital).
Línea 695, comunica con Becerril de la Sierra y Cerceda (El Boalo).

Horarios en: www.ctm-madrid.es y teléfono 91 580 42 60 (Consorcio de Transportes de Madrid).

 

Bssos

 

 

Album de fotos: Colección Otoño/Invierno

Hola chic@s:

Veréis, esta semana os traigo algo distinto. He estado probando a hacer cosas nuevas. Me encanta la bisuteria hecha con “hilo mágico”, alumino de colores, salen unas cosas preciosas, estoy cogiendole el tranquillo, todavía no lo domino muy bien, pero aquí os traigo mis primeros trabajos. :-)

 

 

 

 

 

 

Collar nota musical con perlas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Coletero niña

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marcapaginas musical

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Collar circulos azules con abalario de fimo

 

 

 

 

 

 

Bueno he hecho alguna cosita mas que ya os iré poniendo fotos. Como ya he comentado en el grupo de facebook, el domingo estuve en el rastro de Navacerrada. El collar de la nota musical en color rosa, tuvo mucho éxito y lo vendí.

Os recuerdo que los gastos de envío son gratuitos. El email para los pedidos vito841@gmail.com

Muchas gracias a tod@s.

Bssos.

 

Trucos Caseros 16

 

 

Hola chic@s:

Comienza una nueva semana. Los niñ@s ya están en el colegio, los papas ya estamos incorporados a nuestros trabajos y el verano nos dijo adios el jueves 22 para que le dieramos la bienvenida al otoño el día 23. Calor sigue haciendo el mismo. :-)

Este lunes sosmadres abre la semana con unos cuantos trucos caseros.

BELLEZA

Mascarilla Hidratante

Si tienes unos minutos y quieres hidratar a fondo la piel de tu rostro y cuello, prepara esta mascarilla: mezcla la pulpa una zanahoria grande rallada y añade una cucharada de aceite de almendras dulces. Mezcla muy bien y aplica durante 10 minutos. A continuación, retira: verás qué piel queda.

HOGAR

Alfombra sucia

Para eliminar la sucidad de las alfombras, aspíralas por el derecho y por el revés y, una vez elimando el polvo, frota con una mezcla de una cucharada de detergente para lanas y otra de amoníaco disueltas en un litro de agua. Después, acláralas bien con un paño humedecido en agua.

Fregadero de acero

 

Si tu fregadero es de acero inoxidable y quieres que brille como el primer día, lávalo bien con una esponja y detergente de vajillas, acláralo, sécalo y, por último, pasa por toda la superficie un paño humedecido en alcohol de quemar. ¡Verás qué reluciente queda!.

 

 

Biberón limpio

Cuando los biberones dejan de esterilizarse, deben limpiarse muy bien. Sin embargo, a veces no puede evitarse que desprendan un olor especial. Para eliminarlo bastará dejarlos en remojo con agua caliente a la que se añadirá una cucharadita de bicarbonato.

PLANTAS

Controla su tierra

Con todas las plantas hay que tener en cuenta el tipo de tierra que necesitan. La arena facilita el drenaje para que el agua no quede retenida en el tiesto. El compuesto vegetal, que son restos de plantas descompuestas, favorece la esponjosidad del suelo. El mantillo es material orgánico de origen animal, excelente abono, e indispensable para el jardín.

COCINA

Blanco bacalao

¿Sabes cuál era el truco de la abuela para que al cocinar bacalao quedará blanco y tierno sin fallar ni una vez? Lo hervía en leche en lugar de hacerlo en agua. Prueba y ya no dejarás de utilizar este eficaz truco.

Que tengáis una buena semana.

Bssos

Manualidad: Collar hawaiano


 

Hola chic@s:

Esta  manualidad infantil permite preparar un divertido collar para disfrazarse en carnaval o para regalar.

Materiales:
  • Cartulina
  • 60 centímetros de hilo
  • Pintura
  • Purpurina
  • Dos pajitas
  • Tijera
  • Rotuladores
Realización:
paso1

1 Dibuja y recorta bastantes flores. Haz un pequeño agujero en el centro de cada flor (donde al final pondrás el hilo).

paso2

2 Corta una pajita en segmentos de unos 2,5 cm. Necesitarás un segmento de pajita entre cada flor.

paso3

3 Corta una pieza de hilo de unos 60 centímetros de largo. Haz un nudo fuerte en uno de los extremos del hilo.

paso4

4 Pasa la flor más pequeña por el otro extremo del hilo hasta llegar al nudo. Después mete un segmento de pajita hasta la flor pequeña.

paso5

5 Sigue enhebrando flores y pajitas. Cuando hayas metido la última flor ata los extremos del hilo para hacer tu collar.

Buen fin de semana a tod@s.

Bssos

Sili Squeeza: Dispensador de pure sin cuchara

 

 

Hola chic@s:

Cada día me asombro más de los numerosos artículos de puericultura que salen al mercado.

Hace ya cuatro años que nacio mi chiquitina Carla, y ya me parecía que habían avanzado un montón en muchos artículos, baby papa para hacer los pures en un periquete, que no tenía con la mayor y que por supuesto me compre para Carla, la tetina para adaptar a las botellas de agua, los cambiadores de colores para poner encima del cambiador del bebe, las gasitas de dibujitos….., en fin, un montón de cositas. Con lo que me he quedado completamente alucinada es con este dispensador de pure sin cuchara SILI SQUEEZA. :-)

Es una especie de biberón para purés, con la boca lo suficientemente ancha para que el contenido, que es más espeso que la leche, pueda pasar a través de ella. Se trata de un envase recargable fabricado en silicona, antigoteo, libre de BPA y lavable en el lavavajillas.

La verdad, me parece útil para cuando se tenga una comida fuera de casa, es práctico, fácil de manejar e incluso para cuando el bebé tiene ya 7 u 8 meses y puede agarrarlo el solito. Para diario no lo veo útil, los bebes tiene que experimentar sensaciones nuevas, su primer pure con cucharita, la textura de todos los alimentos, mas o menos triturados.

Pocas son las cosas que quedan hoy en día por inventar eh?, como diría mi madre, yo he criado cuatro hijos y no he necesitado tanta pijería como tenéis ahora, claro que la contestación es siempre la misma, mama vivimos otros tiempos y ahora por suerte o por desgraciada las mujeres no tenemos tanto tiempo para dedicarnos como vosotros os dedicabais a criarnos.

Bssos

 

Alimentación para la vista

 

Hola chic@s:

La salud de los ojos depende mucho de nuestra alimentación. Tenemos que llevar una buena alimentación basada en alimentos naturales que nos proporcionen los nutrientes necesarios para tener una buena vista.

Los nutrientes que se necesitan para mantener nuestros ojos saludables son:

Vitamina A: Esta vitamina se necesita para la formación de la rodopsina, un pigmento que se encuentra en la retina. La vitamina A también sirve para mantener la membrana que cubre el polo anterior del ojo, la conjuntiva, húmeda y funcionando bien.

Vitamina C y vitamina E: La falta de estos antioxidantes en la alimentación causan las cataratas y la pérdida de la visión.

Carotenoides: Previenen la degeneración macular de la retina.

Alimentos recomendados para la conjuntivitis
El albaricoque contiene vitaminas A y B que ayudan a mantener la membrana conjuntiva húmeda y aliviar así la conjuntivitis.

Alimentación recomendada para el glaucoma
La naranja contiene vitamina B1 y A que pueden aliviar la presión del líquido dentro del ojo que causa el glucoma. Otras recomendaciones incluyen reducir el café ya que la cafeína aumenta la presión intraocular y los grasos “trans”.

Alimentación recomendada para las cataratas
Los estudios demuestran que una dieta alta en alimentos que contengan vitamina A, C y E como las hortalizas, frutas y semillas, en especial la calabaza, previenen la formación de cataratas. Se recomienda reducir el consumo de mantequilla ya que un estudio demostró que la mantequilla aumenta el riesgo de desarollar cataratas.

Alimentación recomendada para la pérdida de la agudeza visual
Una dieta baja en antioxidantes puede causar el deterioro de la retina y por lo tanto provocar la pérdida de la agudeza visual. Alimentos recomendados para prevenir este problema son: zanahorias, albaricoques, espinacas, calbaza, arándano.

Super comidas para los ojos

La naranja contiene vitamina C, antioxidantes y carotenoides que benefician la salud de la retina. También contiene flavonoides que mejoran la circulación de la sangre a la retina.

La zanahoria tiene un alto contenido de vitamina A lo cual la hace muy útil para prevenir problemas de la retina y de los ojos en general.

La espinaca es uno de los vegetales más nutritivos que se conocen. Además, una investigación realizada en la Universidad de Harvard demostró que las personas entre 55 y 80 años de edad que consumen espinacas en su dieta diaria, presentan un riesgo menor de desarrollar la degeneración macular.

El albaricoque mantiene la vista saludable y le da el brillo a los ojos que reflejan la buena salud.

A cuidarse los ojos chic@s.

Bssos

 

Album de Fotos: Colección Otoño/Invierno

Hola chic@s:

Esta semana he hecho collares y llaveros, hacía mucho que no me ponía con estas cosas….

Recordaros que los gastos de envío son gratuitos y que todo está hecho con cuero y los abalarios son de Zamak, lleva un baño de plata para que no se ponga feo. Animaros “que me los quitan de las manos”….

 

 

 

collar en hilo de seda y bola hecha de hilo tambien. Ideal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llavero en cuero marrón y abalarios Zamak. Un regalo perfecto quedareis genial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Collar en algodon y la muñeca en Zamak. A las niñas les encanta, el cierre es nudo corredizo muy fácil de poner para todo el mundo y así no se pierde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llavero en madera y abalarios Zamak. Me encanta este tipo de llaveros, son super cómodos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Espero ansiosa vuestros comentarios.

Gastos de envío gratis.

Email de pedidos vito841@gmail.com

 

Muchas gracias a tod@s

Bssos

El por qué del mal humor infantil

Hola chic@s:

Estaréis conmigo que cada niñ@ es un mundo. Igual te puede salir un niñ@ la mar de tranquilo, simpático, alegre y calmado, como un diablillo que cada vez va a más.

Los padres siempre contamos que nuestros hij@s de pequeños son mas tiernos y educados pero que a medida que va pasando el tiempo se van convirtiendo en más “pesados” , incontrolables, sin paciencia y con más resistencia.

Los expertos nos recomiendan tranquilidad, el mal humor de los niñ@s es parte de su desarrollo.

El mal humor de los niños puede tener muchas causas. Además de un mal despertar, el niño puede estar viviendo experiencias como el miedo, los conflictos entre amigos, tener dificultad de aprendizaje, o simplemente que no se siente bien del todo por alguna razón que pueda estar relacionada con la salud, con la relación con sus padres, con alguna frustración, etc. Los variados cambios impuestos por el crecimiento, por el desarrollo de la personalidad y por la conquista de espacios de independencia son factores por lo cuales los niños se enfadan, se aburren, y se comportan de manera negativa. Las mudanzas les desestabilizan. La nueva etapa requiere que se superen, y ellos no tienen la más mínima idea de cómo hacerlo. Es muy difícil crecer, según los psicólogos.

Aproximadamente a los dos años de edad, muchos niños manifiestan rebeldía a través de las conocidas rabietas. Cualquier NO de sus padres es motivo de frustración para el niño, que se siente llevado a expresar su no aceptación tirándose al suelo, con gritos, llantos, etc. La etapa de 5 y 7 años de edad, es un periodo caracterizado por una mudanza de comportamiento. Algunos psicólogos la llaman de “adolescencia de primera infancia”. En esta fase, existen alteraciones físicas, psíquicas y sociales. El niño experimenta barreras rumbo al mundo adulto, lo que hace con que su humor sea más inestable.

Hoy en día, a partir de los 7 u 8 años, los niños ya expresan con mucha más claridad lo que quieren y lo que piensan, y además, lo que sienten. Cuestionarán y repudiarán lo que no les gustan, y los padres tienen que encontrar fórmulas para controlar la situación. Por ejemplo, si el niño tiene que levantarse a las 8 de la mañana y resulta que él necesita de más tiempo para ganar ritmo, en lugar de insistir a que él se levante “de inmediato”, lo mejor es darle más tiempo, despertándole unos 10 minutos antes de las ocho, para que él pueda reaccionar de mejor manera al despertarse. En estos momentos, estimular al niño con cariñitos y animarle con palabras dulces también resulta aceptable. Lo importante es no crear un hábito de discusión día tras día, a la primera hora de la mañana. Con el tiempo, este momento se convertiría en un pozo de estrés.

A partir de los 8 o 9 años de edad, la rebeldía vuelve al día a día de los niños. A esta edad los niños esperan respuestas, y que todos sus deseos sean atendidos enseguida. Esta postura suele durar hasta el final de la pubertad.

Los motivos del mal humor

Sea cual sea la razón, lo ideal es no dejar que el mal humor se extienda. Habla con tu hijo, mímale, y demuéstrale que tú no tienes la culpa de lo que le está pasando, pero que sí él puede contar contigo. La palabra llave es paciencia. Calma para educar, argumentar, y comprender lo que está ocurriendo.

Los padres deben traducir los momentos de mal humor de sus hijos como ocasiones para educar al hijo a encontrar opciones y superar sus frustraciones. Es desesperante en muchas ocasiones, pero no se puede ignorar que esos comportamientos son parte de la educación y del crecimiento de los niños. Los padres pueden ayudar a sus hijos a que aprendan a conocer y a controlar sus emociones, y demostrarles que los demás también pasan por lo mismo. En el caso de que el esfuerzo de los padres no funcione, y que el mal humor del niño esté influenciando negativamente en sus estudios y sus relaciones, la orientación de un profesional especializado puede ser una gran colaboración. Solamente un experto en el tema podrá evaluar el comportamiento del niño, y descartar algún trastorno como la hiperactividad o la depresión.

Bssos